La competición sigue parada... ¿Hasta cuándo?

Lockout: se nos acaba la paciencia

A la mayoría de lo fans que la NBA tiene distribuidos por todo el globo poco les importan los ingresos que la NBA genere, el reparto de los mismos entre jugadores y propietarios o la descertificación de la que tanto se habla estos días de negociaciones. Solo desean que esto termine cuanto antes y que la temporada 2011-12 dé por fin el salto inicial.

Ésta, y no otra, es la situación real de la gente común a pie de calle, tras los últimos giros y ultimátums temporales que tanto propietarios como jugadores están dando en la mesa de negociación de New York día sí y día también. Ahora parece que hoy lunes es la nueva fecha límite… como lo fue la de la semana pasada, la de la anterior y las que estén por venir. Todo lo que sabemos hasta ahora es que parece que el acuerdo no se cerrará porque las dos partes se encuentren en la mitad de sus posiciones de partida. No.

También sabemos que lo que los fans piensen sobre el maldito lockout, en realidad, no cuenta para nada. Lo único que desean, deseamos, es que se juegue, y que se juegue ya. De otra forma, mejor callar y dejarnos solos con nuestra tristeza.

La buena noticia es que ninguna de las dos partes parece tenerlo ya todo perdido. De hecho, tanto unos como otros se esfuerzan en tratar de tener a los fans de su lado, señalando como culpables de lo que está sucediendo a la parte que no representan, para así tratar de ganarse a la opinión pública. Sí, la nuestra, la que en realidad nada importa. La mala noticia, sin embargo, es que en este lockout, termine como termine, ya no habrá ganadores; tan solo mayores o menores pérdidas.

Los fans ya no saben a quién creer, en quién confiar con todo lo que está sucediendo. Solo quieren conocer cuando empezará la temporada, o si ésta va a empezar algún día o no. Por el momento, solo existen reproches a la competición en sí cada vez que encienden sus televisores o sus ordenadores y ven noticias sobre partidos cancelados o jugadores que se deciden a cruzar el charco con tal de jugar.  

Están aburridos y cansados de los rumores que apuntan que Kobe Bryant podría irse a jugar a Italia. No les importa ya que dos de los mejores jugadores de los Nuggets, Wilson Chandler y Kenyon Martin, se lleven sus talentos a China aunque hayan firmado quedarse aún con el lockout terminado. No les interesa que los hermanos Gasol estén ya entrenando con el FC Barcelona para mantener la forma… Si hasta el hecho de que algunos de los jugadores más importantes de la NBA hayan mostrado menos defensa y pasión por querer arreglar las cosas que la que hay en un partido entre Rookies y Sophomores les llega a disgustar. Que se resuelva y que se resuelva ya, no importa cómo.

Porque puede que incluso peor que el lockout sea la cobertura de este lockout. Horas y más horas de reuniones cubiertas por los principales analistas NBA de Estados Unidos sin todavía una noticia cierta, confirmada. Para un lado o para otro, solo rumores y, eso sí, fechas de próximos encuentros. Periodistas deportivos convertidos de repente en contables o especialistas en el reparto del dinero generado.

La estructura financiera de la Liga se tambalea al tiempo que las teorías se suceden diariamente, la mayoría de ellas favorecedoras a los jugadores, todo sea dicho de paso. Después de todo quizá esto sea lo lógico pues, al fin y al cabo, los propietarios no necesitan de los medios de comunicación y rara vez se relacionan con ellos. Los jugadores, por su lado, constantemente tratan de publicitar su marca en el esfuerzo continuo de globalizarla mediante, cómo no, los medios informativos que las grandes corporaciones les ponen a su alcance.

A menudo olvidamos que, de verse esos analistas en la misma situación que los propietarios pero llevada a su vida particular, seguro lucharían como lo hacen las franquicias por un mejor reparto que aminore las pérdidas.

¿Los fans?, pues ahí estamos, en tierra de nadie. Nuestra misión en financiar a la Liga, encontrar la manera de amarla incondicionalmente y hacerla parte importante de nuestro día a día. De hecho, cualquiera que pretenda ir más allá y saber en qué producto resulta su dinero, simplemente está cruzando la línea roja.


Canal Telegram
nbamaniacs no termina aquí. Síguenos en nuestro canal privado de Telegram para estar al día de la NBA.