Westbrook quiere a menudo asumir demasiado protagonismo

Playoffs 2011: Lecciones de la primera ronda

10 > Ni los son mejores sin Carmelo, ni los Knicks con él: Un anotador de primera categoría es de las mejores materias primas que un equipo puede tener. Carmelo Anthony está en la élite de la Liga en este sentido, así que para Denver la pérdida se ha demostrado grave. Y tampoco en New York su llegada ha sido demasiado determinante todavía: un extraordinario partido (42 puntos, 17 rebotes en el Game 2), uno de muy bueno (32 puntos, 10 rebotes en el Game 4) y dos de bastante pobres. La pregunta no es si Anthony es lo suficientemente bueno como para llevar a los Knicks al anillo, sino si es lo suficientemente versátil como para adaptarse a los sistemas ofensivos de Mike D’Antoni.

9 > Chris Paul es, todavía, el mejor pointguard de la NBA: Mientras CP3 luchaba contra sus rodillas en la mayor parte de la temporada, las opiniones se centraban en Deron Williams, Rajon Rondo y como los mejores bases de la Liga. Pero una vez recuperado y visto lo visto en su serie contra los Lakers, Paul sigue siendo el mejor y quizá uno de los mejores de siempre. 22,0 puntos, 11,7 asistencias y 6,7 rebotes contra Los Angeles, pero sobretodo, su liderazgo en pista así lo confirman. Rose es mejor anotador y merecedor absoluto del MVP, pero si hablamos de dirección del juego, nadie supera a Chris Paul.

8 > El banquillo de los les puede costar la presencia en las Finales: El hueco que dejó Kendrick Perkins en el puesto de center no se puede llenar de cualquier manera, aunque Jermaine O’Neal haya jugado una eliminatoria decente contra unos Knicks sin un verdadero cinco. El banquillo, sin embrago, estuvo desastroso, poniendo todavía más presión sobre las veteranas piernas del Big Three. ha promediado 6,0 puntos y un 33% de acierto en el tiro. Peor es lo de , el base suplente, con 2,0 puntos y un 27,3% de acierto en los tiros de campo en los cuatro partidos contra New York. Si añadimos a un mediocre Glen Davis (6,0 puntos y 5,8 rebotes por partido), lo que era una de las mayores ventajas en su match-up contra Miami (la profundidad) se vendrá al traste de no aumentar los suplentes de Boston su influencia en el juego.

7 > El factor clave de los en su carrera hacia el anillo se llama Carlos Boozer: el frágil Boozer se perdió 23 partidos de temporada regular en su primera campaña en Chicago. Y las molestias no han desaparecido ahora que ya ha empezado su semifinal de Conferencia contra Atlanta. Aún así, C-Booz ha estado lejos de su mejor nivel en la primera ronda, con solo 10 puntos por partido y un 35,8% de acierto en sus tiros. Chicago necesita de Boozer como segunda opción en ataque más que como feroz reboteador.

6 > Kevin Durant está preparado para ganar un anillo, pero Russell Westbrook no: ¿están realmente los Thunder para ser campeones? Según la primera ronda, no hay dudas sobre KD (32,4 puntos por partido, con un 41,7% de acierto en el tiro). Pero con su principal aliado en tal cometido, Russell Westbrook, es otra historia. Sus del todo cuestionables 30 tiros a canasta del Game 4 le costaron a Oklahoma City la única derrota de la serie. Le guste o no a Westbrook, este es el equipo de Durant, así que su papel por el bien del devenir de la franquicia en post-temporada debe ser el de segunda espada. De seguir queriendo acumular un excesivo protagonismo, Westbrook puede acabar con las legítimas aspiraciones de su franquicia de hacer algo realmente grande ya mismo.

5 > Estos no son los Mavs de Playoffs de siempre: Y menos después de la victoria con la que han iniciado el asalto a las Finales de Conferencia esta misma madrugada en el Staples Center. Dallas ahora es un equipo diferente. Tyson Chandler, de largo, la mejor nueva incorporación de esta temporada, añade dureza, intimidación y defensa interior. Los tres, aspectos que se venían echando de menos en anteriores y recientes fracasos. Jason Kidd anotó un total de 40 puntos en los dos primeros encuentros de la serie contra Portland. Jason Terry y sus 18,8 puntos por partido (en un meritorio 49,3% de acierto en tiros) siguen a un muy alto nivel también en Playoffs. Y después está . 27,7 puntos y un 47,4% de acierto en sus seis primeros encuentros de la primera serie. Todo junto, puede hacer desaparecer de una vez por todas los fantasmas del pasado de la franquicia una vez termina la temporada regular.

4 > El futuro de los Magic tiene color gris, tirando a negro: Pocos esperaban realmente que los Magic tuvieran opciones serias de ganar el anillo. Pero aún menos creían que iban a caer en primera ronda ante los Hawks. Las cuestionadas incorporaciones de Diciembre se han derrumbado, y al mismo tiempo. Ni Hedo Turkoglu, ni , ni Gilbert Arenas han superado los 11,5 puntos por partido o el 43% en acierto de tiro a lo largo del año. Sus fracasos casi le cuestan el puesto de entrenador a Stan Van Gundy y el futuro se avecina negro con un Dwight Howard deseado (en silencio) partir en su ya último año de contrato, y unos Arenas o Turkoglu con contratos tan largos como sustanciosos. ¿Equipo a la deriva?

3 > Puede que éste sí sea el final definitivo de los San Antonio : Aunque también se decía de año pasado. No nos equivoquemos, la victoria de los Grizzlies en primera ronda ante los Spurs (el mejor equipo de la Conferencia Oeste durante toda la temporada) no fue una casualidad. Memphis dio la mayor campanada hasta ahora en los Playoffs a base de jugar más duro, de superar al rival debajo de los aros, de aprovechar más eficazmente las pérdidas y, sinceramente, hacer que, de nuevo, los Spurs parecieran demasiado viejos. El juego interior de San Antonio es absolutamente inexistente ahora que está en el ocaso definitivo de su formidable carrera y si, como contra los Grizzlies, el juego exterior no tiene consistencia, el desastre es inevitable. Puede que a los Spurs les queden una o dos post-temporadas más en sus piernas, pero sus días como aspirante al anillo han terminado.

2 > La rotación en Miami es más inestable que nunca: Tras el Big Three, todo el mundo sabe que la plantilla de los es más bien un buen lío. Pero la lesión de Udonis Haslem, unida a la miserable temporada de Mike Miller ha complicado todavía más las cosas. El retorno del banquillo es mínimo, así que el último experimento de Erik Spoelstra incluyó en su serie contra Philadelphia las titularidades de Mike Bibby y . ¿Resultado? Nulo, 8,4 puntos por partido entre los dos. De los tres únicos reservas con minutos consistentes en pista, James Jones es un jugador unidimensional destinado tan solo a anotar triples, mientras que es un center mediocre cuando está bien y un desastre cuando no lo está. La única luz de esperanza desde el banquillo viene de Mario Chalmers, aunque cuyos 20 puntos del definitivo Game 5 fueron tres más de los que anotó en los otros cuatro partidos juntos.

1 > Los Lakers son (todavía) los favoritos: No barrieron a los Hornets como todo humano esperaba, han perdido el primer partido contra los Mavs en segunda ronda, pero, aún así, nadie se atreve ni se atreverá este año en darlos por muertos. Un dato: en las últimas nueve eliminatorias de Playoffs han sido capaces de ganar (al menos) un partido lejos de Los Angeles. No es Kobe Bryant haya estado espectacular en la primera ronda (22,5 puntos por noche, con un aceptable 43,7% de acierto en tiros), pero tampoco ha sido necesario. Lo más importante del juego de Kobe es que se ve (los dos mates del Game 5 ante New Orleans y la actuación en la derrota de esta pasada madrugada ante Dallas lo demuestran) que ha llegado a estas alturas de la temporada con la energia suficiente como para ponerse al equipo a la espalda cuando eso sea necesario. Lo cual es una alivio para una franquicia que, no lo olvidemos, tiene el juego interior más impresionante de la NBA.


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