El brillante futuro de los Thunder también pasa por Westbrook

Thunder – Westbrook: la duda ofende

Todos lo hemos oído, leído o hasta visto. Algunos incluso lo han dicho. necesita relajarse.

Para los , casi toda la post-season se ha focalizado en Westbrook y qué es lo que debería y no debería hacer. Pasar más, driblar menos, tirar menos, dársela más a Durant, aceptar su rol en el equipo… y así hasta la eternidad. Porque a pesar de todo este ruido, los Thunder se convirtieron el año pasado en el equipo más joven de la historia en llegar a unas Finales de Conferencia. Y eso sucedió con Russell Westbrook (23 años) co-liderándolos.

Pero eso parece no haber importado para nada. Más cuando, al final de cada encuentro, el boxscore mostraba 30 tiros a canasta al lado del nombre de Westbrook y el hecho que, de media, eso son 6 tiros más por partido que los que lanzaba .

Mucha de la agitación de las aguas que bajan por el río de Oklahoma City proviene de la idea de que Durant necesita un point guard “verdadero” a su lado. Se dice que con un base que primero piense en pasar antes que en anotar, Durant podría romper los moldes hasta ahora establecidos en anotación media por partido. O algo así, como poco. Cierto o no, nadie pone en cuestión que ambos activos de los Thunder hayan acabado más de una noche frustrados el uno con el otro. Pero eso no significa que quieran “divorciarse”. Sirvan estas declaraciones de Kevin Durant de este pasado verano como mejor ejemplo:

No quiero jugar con otro base”, empezó diciendo Durant. “(Westbrook) Es perfecto para nosotros. Por el tipo de chico que es, el tipo de jugador que es y el tipo de compañero que es. Todos debemos ser competitivos, especialmente él y yo. Queremos sacar lo mejor de nosotros en cada entrenamiento cada día. Claro que habrá desacuerdos, pero eso es lo que todos los buenos jugadores de los buenos equipos tienen”.

Pongamos que ahora somos Sam Presti (el reputado GM de los Thunder) y acabamos de firmar una extensión del contrato de Westbrook en el mismo instante en que se firma el nuevo Convenio Colectivo. Dell Demps (el GM de los ) nos llama: por Russell Westbrook, a la brava, sin más. El uno por el otro. ¿Qué hacemos?

El instinto nos dice que sí, ¿no?. Chris Paul con Kevin Durant y un reparto de secundarios de lujo tales como , , o . Un roster que suena maravillosamente porque eso es lo que sería, una auténtica maravilla. Pero eso sucede porque no somos Sam Presti. Él no lo haría porque no sería lo mejor para su plantilla. Ni en el presente ni en el futuro. Westbrook es más joven que Paul, no ha tenido ninguna lesión de gravedad y, probablemente, todavía no ha llegado a su techo personal como jugador. No se trata simplemente de usar la edad como argumento. También el estado de forma.

Tomemos esto en consideración: según datos de NBA.com, el ataque de los Thunder mejora cuando el uso de Westbrook en pista aumenta. Pensemos un momento en ello. Cuanto más se inserta Westbrook a sí mismo en el juego ofensivo, mejor anota Oklahoma City. Y estamos hablando de una franquicia que se encuentra en el Top-5 de la NBA tanto en puntos por partido como en eficiencia ofensiva. En números, Westbrook asistió la temporada pasada a Durant en tiros de campo finalmente anotados, más que cualquier otro jugador a cualquier otro compañero en la Liga (279 veces, cuando el siguiente fue Chris Paul a David West con 212).

La positiva transformación en ataque que hicieron los Thunder desde el traspaso de   a los el pasado mes de febrero se debió principalmente a tres aspectos: 1. Green y sus ineficiencias ofensivas se marcharon. 2. James Harden asumió así un rol mucho mayor en ataque. Y 3. Westbrook tuvo desde entonces una porción incluso mayor de protagonismo ofensivo.

El problema nunca ha estado en la coexistencia de Durant y Westbrook juntos en ataque. Y sí más bien en la estructura de estos ataques y en cómo las cosas pueden cambiar en una serie de post-temporada a siete partidos y ante un equipo veterano y dirigido por un buen entrenador. En esas últimas Finales de la Conferencia Oeste ante los Mavs, lo que de verdad hirió a Oklahoma City fue el hecho de que Westbrook intentara hacer demasiadas cosas demasiado a menudo, en vez de tomarse de vez en cuando un respiro en la dirección del equipo. También, y por supuesto, está el hecho de que por culpa de la excelente defensa de sobre Durant, a Westbrook le costara demasiado encontrar a KD en situaciones ventajosas encima de la pista.

En dichas series, el ratio ofensivo de OKC bajó hasta 78.2, lo que solo se puede catalogar como horrible; aunque sea más por lo que hizo bien Dallas que por lo que hicieron mal los Thunder. Los Mavs estaban preparados. Oklahoma City, por su parte y ya desde la dirección técnica de su entrenador, no. Y aún así, no debemos olvidar que los Thunder desaprovecharon dos grandes ventajas en el marcador en dos últimos cuartos que les hubieran permitido ponerse 3-2 a favor y con el Game 6 en casa. Es una realidad que no estuvieron tan lejos de conseguirlo.

Russell Westbrook necesita todavía mejorar en algunas facetas de su juego, y el lo sabe. La buena noticia es que tan solo tiene 23 años. De hecho, la forma como su juego (y sus números) han evolucionado desde su primera temporada en la NBA hasta esta última tercera, es simplemente increíble. Ha añadido un sólido tiro exterior, ve la pista mucho mejor, tiene más control sobre el juego, elige mejor los pases y entiende los ataques de forma más efectiva.

Recordemos: los Thunder ganaron 55 partidos la temporada pasada, se adjudicaron el título de la Northwest Division y estuvieron a dos buenos últimos cuartos de jugar por el anillo de la NBA. Y todo ello con una plantilla en la que sus cuatro mejores jugadores no superan los 25 años. Oklahoma City llegó el año pasado a las Finales del Western más gracias a Russell Westbrook que a pesar de él. Los Thunder ya están bien con Westbrook en sus filas. Incluso serán mejores cuanto más haya de él.


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