Inauguramos esta sección en la que hablaremos sobre partidos históricos de la NBA. En esta ocasión nos vamos a las Finales de 1998, una serie mítica y recordada por todos los buenos aficionados al baloncesto estadounidense.

Situémonos:

Junio de 1988. Forum de Inglewood. Ramón Trecet se encontraba allí y en su máximo esplendor en su labor de comentarista NBA, nos hacia vivir los partidos con pasión. La serie estaba 3-2 con ventaja para Detroit después de una disputada eliminatoria. Las Finales habían viajado 1-1 al Pontiac Silverdome y allí los Pistons no pudieron cerrar la eliminatoria y tuvieron que volver a Los Angeles. Recordemos que por aquel entonces y durante varios años más, ningún equipo había conseguido ganar los tres partidos consecutivos que se jugaban en casa de la escuadra con peor record de las Finales (formato 2-3-2).

Viendo este sexto partido recordé la penosa serie final que realizó Michael Cooper (no llego al 20% de acierto en tiros de campo), la gran importancia que tenía en los Lakers y la lesión que se produjo en este encuentro y que en ese momento me llegó a obsesionar. Soñé durante varias noches con la lesión del base de los Pistons por la impresión que me produjo ver el momento en el que se la hizo; me daba pena por partida doble: por el dolor que Isiah mostraba cuando se lesionó y por lo injusto de ser la estrella de su equipo y lesionarse cuando quedaban 16 minutos para acabar un partido que le podía proporcionar su primer anillo de campeón y un mas que probable MVP de las Finales.

En este partido realizó una de las mas grandiosas actuaciones de un jugador en un partido de baloncesto. En un contrataque, pisó el pie de Michael Cooper y se produjo un esguince severo. El Forum enmudeció mientras comprobaba como Thomas se retorcía por el dolor y se le llevaban en volandas al banquillo. Sólo 35 segundos después volvía al encuentro jugando COJO los últimos 16 minutos para conseguir 25 puntos en el tercer cuarto (record Finales NBA) y 43 en total a los que añadió 8 asistencias, 6 robos y la entrada en la leyenda más absoluta ya que aparte de todo lo comentado le arañó la cara y le metió el dedo en un ojo. Casi nada, Thomas. Sólo por ese partido es uno de mis jugadores favoritos de siempre, me impactó sobremanera ver tal exhibición.

Por parte de los Lakers destacaron Magic que realizó un gran partido anotando 22 puntos y repartiendo 19 asistencias, con sus contrataques finalizados como un rayo y el acierto en los tiros libres por parte de . Precisamente fueron los últimos tiros libres del legendario pivot los que pusieron por delante definitvamente a L.A. con 14 segundos por jugar. Es curioso que durante toda la serie Jabbar promediara un 60% desde la línea y en este encuentro convirtió 8/8 incluyendo esos dos fundamentales.

Los Lakers perdían 99-102 quedando un minuto y en el vestuario de los Pistons todo se preparaba para celebrar el título. Incluso en el banquillo durante un tiempo alguien dijo “un minuto y todo será historia”. Pero nada mas lejos de la realidad, los Pistons no volvieron a anotar. Quedando 8 segundos y con 103-102 en el marcador, Joe Dumars falló una entrada a canasta. Hubo falta en la siguiente jugada (con bronca incluida) y Byron Scott falló los 2 tiros libres pero en los 5 segundos que restaban los Pistons no tenían tiempos libres disponibles para preparar una jugada y no les dió tiempo a lanzar a canasta de nuevo.

Aparte de Thomas en los Pistons de esa época siempre destacaba el grupo. Nadie anotaba mas de 20 puntos por partido pero muchos colaboraban cada noche como Laimbeer, Dumars, Dantley, Salley, Rodman… Por cierto, Rodman ya se estaba convirtiendo por aquel entonces en una fuerza defensiva y reboteadora y en los minutos finales de este encuentro lo volvía a demostrar.

Os dejo con un video que recoge el último minuto y catorce segundos. El público de L.A. apretaba de lo lindo.

Etiquetas: , , , ,

Artículos relacionados