Tyson Chandler y las peores defensas interiores de la liga

Por segunda vez en 21 días de temporada regular, los añaden a un jugador para el equipo. La franquicia anunció este martes la llegada de , esperada tras la salida del pívot dos días atrás de Phoenix. Es el segundo refuerzo desde el arranque de la campaña de los angelinos, tras firmar a Johnathan Williams con contrato dual. Que ambos sean jugadores para apuntalar el juego interior no es casualidad.

Tras la dura derrota ante Toronto del domingo, con Serge Ibaka dominando a placer durante el primer cuarto, los Lakers se afianzaron a su pesar como el segundo peor equipo defendiendo su pintura de la NBA, recibiendo ahí 54,9 puntos por cada 100 posesiones. Una sangría que ha salido muy cara a esta temporada.

Llegada ilustre

Fue el propio entrenador de los Lakers el que pidió a su presidente la contratación de otro interior para ayudar en la zona. , jugando más de 20 minutos por partido por primera vez desde 2011-12 se ha encontrado demasiado exigido en un rol mucho más importante que en sus dos últimos años con Golden State. El otro pívot puro, , sigue aún lejos de mostrar un nivel consistente para pelear ante interiores NBA noche tras noche. Y el parche de como 5 ha sido un desastre sin paliativos en defensa.

La solución llega con uno de los pívots con un currículum más impresionante de la NBA. Tyson Chandler es All-Star, campeón NBA como titular indiscutible y ganador del premio al Mejor Jugador Defensivo de la liga. Su salida de Phoenix, cantada desde la elección de Deandre Ayton como número 1 del Draft y la llegada del más joven Richaun Holmes desde Philadelphia, solo esperaba a un equipo con el que tuviera interés mutuo. Y para Chandler, volver al área de Los Angeles donde se formó como jugador fue demasiado atractivo para perdérselo.

Revulsivo en defensa

Casualidad o no, su único partido destacable a nivel individual de esta temporada fue ante los Lakers, sumando 14 puntos y 11 rebotes en lo que fue la primera victoria angelina de la temporada ante Phoenix. Su doble-doble quizás llamó la atención de Magic Johnson y Luke Walton, pero ese partido es una rareza, su único en 2018-19 con más de una canasta anotada o más de un rebote ofensivo capturado.

Pese a su mal arranque, los Lakers no son la peor defensa interior de la NBA, al menos tomando como referencia puntos recibidos en la pintura por posesión. Y eso es gracias precisamente a los . El equipo entrenado por Igor Kokoskov ha sido especialmente horrendo, encajando 56,6 puntos en la pintura por 100 posesiones . A la vez, comparte con Detroit el mal ganado honor de ser el equipo que mejor porcentaje de acierto recibe en la zona restringida, con un 71,7%.

Pero Tyson Chandler, quien solo jugó 12,7 minutos por partido esta temporada, no puede cargar con la mayor parte de las culpas de estos números. Si bien Deandre Ayton ha mostrado una efectividad espectacular en ataque, la defensa está muy lejos de ser su punto fuerte. Con Chandler en cancha, los números del equipo mejoraron con unos más dignos 50,2 puntos recibidos por 100 posesiones en la pintura. Sus imponentes 2,16 de altura y su experiencia defensiva son todavía factores que Luke Walton espera exprimir en Los Angeles.

Un calendario propicio

Tras un calendario infernal a principio de temporada, los Lakers tienen una semana aparentemente más sencilla con duelos ante Minnesota, Sacramento y Atlanta. Dos días sin partido tras el desastre ante Toronto pueden haber servido para aclarar ideas y corregir errores, pero la mejora angelina es ya urgente.

El debut de Chandler llegará con los Lakers este mismo miércoles. Incluso en el ocaso de su carrera, el pívot puede reducir el sufrimiento angelino defendiendo el aro, además de ser una presencia impagable en el vestuario por su experiencia ganadora. Y su primera prueba de fuego llegará este mismo miércoles ante los Timberwolves de Karl-Anthony Towns. Sus minutos y su responsabilidad en detener tanto al All-Star de origen dominicano como las entradas a canasta del renacido Derrick Rose están todavía por ver.