Sumaban cinco alegrías hasta la fecha. Dos seguidas: ante Memphis (sin Morant) y Dallas. Luego vinieron Nets, Wizards y Jazz. Y por último la quinta, ante unos Bucks sin Giannis Antetokounmpo.
Todos rivales flojos o mermados, y que actualmente no miran de tú a tú a la zona de playoffs. En la madrugada del sábado al domingo, vino la primera victoria de verdadero mérito de los Charlotte Hornets: ante los Toronto Raptors, segundos de Conferencia Este.
Sudada, merecida, y con la plana mayor por fin al completo.
- LaMelo Ball
- Brandon Miller
- Kon Knueppel
- Miles Bridges
- Ryan Kalkbrenner
- Collin Sexton (sexto hombre)
Charles Lee alineó al que le encantaría fuese su quinteto titular durante toda la temporada regular. No solo porque su talento en pista aumenta, sino porque al diversificarse, puede permitirse lujos como el 1 de 12 de Brandon Miller anoche, y mantener aún sus opciones de equilibrar el marcador por otros flancos.
Y no olvidemos que su ‘cinco ideal’ está compuesto por dos jugadores de primer año. Dos novatos. Pero que ambos tienen pintón. Y aún les falta por recuperar a Grant Williams y Josh Green.
El triunfo supo el doble de bien al venir precedido de una remontada (levantaron una desventaja de 17 puntos) y rematada en el clutch de la prórroga.
Miles Bridges como máximo artífice ofensivo (35 puntos), y Sexton, Sion James, Liam McNeeley y Moussa Diabaté (otros dos rookies) enriqueciendo enormemente la rotación y siendo vitales para contestar al potente quinteto de unos Raptors que siguen lidiando con la baja de R.J. Barrett, pero que funcionan como una máquina bien engrasada de la mano de Scottie Barnes (30 puntos), Brandon Ingram (22) e Immanuel Quickley (22 puntos, 10 asistencias).
Segunda vez este curso que los Hornets encadenan dos triunfos consecutivos, y aunque su balance es de un 6-14, la caída de los Bulls está siendo tan vertical (9-10) que el play-in podría quedar, muy pronto, bastante próximo y asequible.
(Fotografía de portada de Jim Dedmon-Imagn Images)





