En Asterix y los Godos (1963), vencer al jefe bárbaro de turno no era garantía de poder indoblegable. Ni mucho menos, de un largo reinado. A la vuelta de la esquina, cualquier campesino ávido de poder –y lleno de poción mágica– esperaba para amotinarse a golpe de mazo y demostrar que en la vieja Germania cualquiera podía ser jefe por un día.
Siglos después, la NBA sigue bebiendo de este cómic. Someter al ‘gran jefe’ tiene su precio: de la euforia al serrín. Vencer al que ha vencido a los Thunder se está convirtiendo en una curiosa afición.

El conjunto de Mark Daigneault, que ha visto como en menos de un mes se le escurre entre los dedos el récord de los Warriors, ha ido dejando su ponzoña en todo aquel que se ha atrevido a cobrarle su libra de carne.
Portland Trail Blazers
Los Portland Trail Blazers fueron los primeros en hacerlos sangrar y fueron también los primeros en experimentar las consecuencias. A su 121-119 a OKC le siguieron dos derrotas muy apuradas ante Heat (136-131) y Orlando (115-112).
San Antonio Spurs
Luego vinieron los Spurs. Y vinieron por tres. Su primera muesca del 14 de diciembre (111-109) vino sucedida de derrota inmediata ante los New York Knicks. Días después llegó el doblete… al que le siguió otro doblete. La borrachera del 24 (130-110) y 25 (117-102) de diciembre estuvo acompañada de su correspondiente dosis de jaqueca (Jazz) y resaca (Cavaliers).
Phoenix Suns
Los Phoenix Suns también han tenido su ración de juguetes y carbón.
En Arizona pusieron a prueba el karma de vencer a los Thunder hace cuatro días; del game-winner de Booker del día 5 de enero al ídem de Kevin Durant del 6 para bajar todo el suflé.
DEVIN BOOKER HITS THE TRIPLE AND WINS IT FOR THE SUNS 🚨
— NBA (@NBA) January 5, 2026
PHOENIX COMPLETES THE 18-PT COMEBACK TO DEFEAT THE THUNDER! pic.twitter.com/JNPazjMXTz
KEVIN DURANT GAME WINNER VS HIS FORMER TEAM.
— Legion Hoops (@LegionHoops) January 6, 2026
CLUTCH.pic.twitter.com/6PEHO8Wa6v
Charlotte Hornets
Y la última víctima de esta nueva regla han sido los Charlotte Hornets, quienes tras infligir una de las derrotas más antológicas del año (124-97) al vigente campeón… tenían luego que pagar un precio proporcional al de su hazaña: Quickley sobre la bocina para que los Raptors los despertasen del sueño (97-96), y descabello anoche a manos del colista del Este, los Indiana Pacers (114-112), para un nuevo y doloroso golpe de realidad.
A pesar de los 33 tantos de LaMelo Ball partiendo de suplente.
Solo los T-Wolves
Y como toda regla no es regla sin su consabida su excepción, ahí están los Minnesota Timberwolves. Los únicos en escapar por ahora a la maldición de encender la vela de la llama negra.
Tras imponer su ley el pasado 20 de diciembre en el Target Center (112-107), son los únicos que se mantuvieron de pie en los dos duelos siguientes y no han sabido lo que es pagar el precio de herir al campeón.
(Fotografía de portada de Sam Sharpe-Imagn Images)





