Chris Paul no acepta este final y buscará ‘acción’

Como histórico de este deporte, Paul admite que no quiere un final indigno de él: abrupto, irrelevante y en silencio; y deja abierta la puerta a seguir jugando si surge la oportunidad adecuada

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Por Enrique Bajo

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Chris Paul afronta uno de los momentos más delicados de su crepuscular carrera como (todavía en activo) jugador de baloncesto. A sus 39 años, y tras una ruptura con Los Angeles Clippers brusca y deslucida que nadie imaginaba cuando se anunció su regreso ‘a casa’, el base ha reconocido públicamente que no desea que sus trotes sobre el parquet concluyan de esta manera.

El veterano base se expresó en estos términos durante una conversación mantenida recientemente con Kevin Hart, en un formato distendido pero revelador. Allí, Paul explicó que sigue entrenando a diario y que el amor por la práctica del básquet continúa intacto, pese a que en su momento deslizó que esta temporada iba a ser la última.

“Amo demasiado este deporte como para que termine así (…) No sé en qué equipo quiero poner el cierre”, vino a resumir, dejando claro que no está preparado para aceptar un final marcado por la inactividad, mientras le llega la hora.

Paul quiere morir matando, creando y asistiendo. En los Clippers o en donde le quieran rindiendo de corto.

Un final que no encaja con su legado

El contexto de partida es duro. La decisión de los Clippers de apartarlo de la dinámica del equipo, manteniendo el contrato pero sin contar con él deportivamente, supuso un punto de inflexión inesperado. Lo que debía ser una temporada de despedida, con cierto componente simbólico, derivó en una situación sumamente incómoda tanto para el jugador como para la franquicia.

Paul no ha anunciado oficialmente su retirada ni ha confirmado movimientos inmediatos, pero su mensaje es claro: no se siente acabado como jugador. No habla de minutos, de rol ni de estatus, sino de dignidad competitiva y de la necesidad de que el punto final de una carrera histórica responda a sus propios términos. Y, quien sabe, si aportando a la causa de algún contender si su enquistada situación con los Clippers se resuelve y parten sus caminos.

Por ahora, su futuro sigue abierto. Puede que no vuelva a vestir el uniforme de los Clippers, puede que no encuentre un equipo que encaje con sus expectativas… pero Chris Paul ha dejado claro que aún no ha dicho su última palabra. Y que, si llega el adiós definitivo, no quiere que sea desde el silencio de una grada o un vestuario al que (nadie lo hubiese dicho en septiembre) ya no pertenece.

(Fotografía de portada de Mark J. Rebilas-Imagn Images)

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