Hoy será la primera vez que Desmond Bane se enfrente a los Memphis Grizzlies en su carrera. El escolta, que fue traspasado a los Orlando Magic el pasado verano desde la franquicia de Tennessee, no visitará su antigua casa porque los dos enfrentamientos se darán en el marco de los Global Games que la NBA celebra esta semana en Berlín y Londres. «Quiero volver a Memphis porque tengo familia y amigos todavía allí y una gran conexión con la ciudad», dice. Aun así, la distancia no ha sido obstáculo para que Bane ahonde en una herida abierta en Memphis.
«Echo de menos a Taylor Jenkins. Creo que todo el mundo le extraña allí», asevera el jugador sobre su exentrenador. Jenkins fue despedido con la temporada regular pasada a punto de claudicar después de un bajón notable de rendimiento y resultados precedido por un verano de revolución en su staff técnico. «Gran tipo. Siempre mantenía el estado anímico alto».
Tuomas Iisalo, actual entrenador de los Grizzlies, formó parte del terremoto mencionado en los ayudantes de Jenkins y acabó heredando el puesto. Esta temporada se le ha puesto como principal foco de desencuentro con Ja Morant, que está protagonizando su peor temporada, ha tenido roces públicos con él y ahora parece estar en la rampa de salida. «Solo jugué seis partidos para Tuomas. Así que no puedo hablar con propiedad. Pero Taylor era muy muy bueno», sentencia Bane.
No es que las cosas vayan mucho mejor en Orlando. El equipo lleva sin encadenar dos victorias consecutivas desde el 1 de diciembre. Aunque, curiosamente, solo ha enlazado dos derrotas seguidas en este tramo. Esto les tiene sextos del Este ya acechados por los Cleveland Cavaliers.
(Fotografía de portada de Petre Thomas-Imagn Images)





