Jalen Green es jugador de los Phoenix Suns desde el pasado mes de junio, pero nadie podría culpar a quien lo haya olvidado. En todo este tiempo, el escolta solo había podido jugar un total de 29 minutos con los de Arizona, pues arrancó la temporada sin estar disponible por lesión y regresó a principios de noviembre para disputar un partido y medio antes de recaer. Pero tras una larga espera, el ex de los Rockets está de vuelta en las pistas.
Green ha regresado a la acción en la visita de los Phoenix Suns al Xfinity Mobile Center de Philadelphia, donde se han impuesto por 110-116 y donde el escolta ha tenido la oportunidad de sumar 12 puntos y 3 asistencias en 19 minutos. Partiendo desde el banquillo, Ott le dio la oportunidad de entrar a pista mediado el primer cuarto, y no tardó en dejar su huella con su capacidad para penetrar a canasta y sumar o forzar faltas, dando algo de frescura al ataque de los suyos.
Su regreso se antoja como un posible impulso para los Suns, que están siendo una de las sorpresas de la temporada gracias a su excelente defensa pero que en ataque sí están encontrando las limitaciones previstas. El sensacional nivel de Devin Booker y el acierto de veteranos como Dillon Brooks está maquillando en parte esas carencias, pero sin duda agradecerán contar con un hombre que, pese a su irregularidad, puede presionar a la defensa y generar tanto para sí mismo como para sus compañeros.
Esta vez, no obstante, no les hizo falta una gran versión del escolta, que pudo limitarse a ir cogiendo ritmo ante unos 76ers que, pese a que el apretado marcador pueda decir lo contrario, no estuvieron cerca de plantar cara en la segunda mitad. Sin Joel Embiid y con Maxey muy maniatado, los de Nurse no pudieron cogerle el pulso al choque, que Phoenix se llevó gracias a los 27 puntos de Booker y a la buena contribución de la segunda unidad.
(Fotografía de portada: Bill Streicher-Imagn Images)





