Bien es sabido allende los mares que los Toronto Raptors vagan en busca de base. Lo cual no quita para que, en un mercado que no ofrece garantías en esa posición, los canadienses fijen su mirada en un objetivo algo más ambicioso. Aunque no case con la descripción de manejador tradicional.
Seguramente bajo el radar, Domantas Sabonis es uno de los jugadores más importantes que se pueden mover antes del cierre de traspasos. Un dos veces All-NBA que aún no cumple la treintena de edad al que, eso sí, le restan este y otros dos años de contrato a razón de 46 millones de dólares de media.
Los Raptors continúan siendo uno de los equipos más presentes en los rumores por el interior lituano. Un talento de muchos quilates que quizás no case con lo que están haciendo ahora mismo en Toronto. Desde la lesión de Jakob Poeltl, un pívot a la vieja usanza, los Raptors han crecido notablemente en lo defensivo y en el plan de transiciones que plantea Darko Rajakovic. Ahí, la figura del rookie Collin Murray-Boyles se ha mostrado indispensable por su versatilidad defensiva e intensidad en ataque.
Comparar a Sabonis con Poeltl es a todos ojos injusto, pero lo cierto es que sus perfiles pueden llegar a ser similares con la suma de que el de los Sacramento Kings necesita mucho más contacto con balón para ser (mucho más) diferencial.
Sea como fuere, Toronto se ha ganado un voto de confianza bajo los mandos de Bobby Webster, quien arriesgó con la firma de Brandon Ingram y ha conseguido que el equipo funcione alrededor de piezas que, en un principio, no parecían casar.
Curiosamente, sumar los salarios de RJ Barret y del mencionado Poeltl igualarían las cifras en las que está Sabonis. Quizás los Kings quieran quitarse algún expiring de encima como Dario Saric o pidan alguna elección, para lo cual los Raptors cuentan con sus primeras rondas intactas hasta 2032. Aunque el valor de cualquier jugador de Sacramento es ahora tan bajo que quizás ni haga falta.

(Fotografía de portada deKen Blaze-Imagn Images)





