Apuntes varios sobre las elecciones del All-Star

Debutantes, garndes ausencias y otras historias que nos deja la lista definitiva del All-Star.

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Por David Sánchez

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Como cada año, las elecciones de jugadores para el All-Star Game se convierten en una excusa para contar historias. Tanto alrededor de los jugadores que estarán presentes en Inglewood el próximo 15 de febrero, como de quienes no estarán. Pero esta vez, la introducción del formato Estados Unidos vs Resto del Mundo le da una capa extra de barniz narrativo.

Los debutantes y la profecía de Norman Powell

Hasta seis jugadores acudirán a su primer All-Star en esta cita de Los Angeles. La mayoría de ellos acorde a una progresión lógica durante la que todavía es su primera etapa en la liga. Es el caso de Chet Holmgren, Jalen Johnson y Jalen Duren. Deni Avdija podría meterse también en este grupo, pero es el único de ellos que cumple 25 años y cuyo desarrollo ha sido menos convencional en lo que suele ser una estrella NBA.

Muy correcto jugador secundario en Washington durante los primeros cuatro años de su carrera, rompió a jugar como primera opción en Portland mediada la pasada temporada y no ha vuelto a mirar atrás. Así hasta convertir su contrato de 4 años y 55 millones de dólares en una de las grandes gangas de toda la competición.

Párrafo aparte merece Jamal Murray por haber sido siempre un jugador al que se le ha presupuesto siempre talento All-Star, pero que nunca lo ha encontrado con la regularidad de este año en la, valga la redundancia, temporada regular. Este curso estamos viendo al Murray de playoffs, o a una versión sostenible de esto, desde el primer día. Pero toca destacar su elección por romper con la maldición de Nikola Jokic, que hasta ahora era el único MVP de la historia de la NBA en no haber tenido un compañero que fuese All-Star mientras compartía vestuario con el serbio.

Norman Powell come en otra mesa. El escolta ya hizo méritos para haber sido All-Star el pasado curso, donde fue durante meses el mayor anotador de unos Clippers sin Kawhi Leonard que sobrevivían en base a su rendimiento ofensivo, el de James Harden y una defensa élite. Powell se sintió muy dolido por ser traspasado a Miami tras firmar la mejor temporada de su carrera y durante el verano dijo lo siguiente:

«Quiero ser All-Star. Creo que los soy. Me digo a mí mismo todos los días que lo soy. Solo quiero demostrarlo. Sé que he trabajado para ello»

Dicho y hecho, el escolta de los Heat se ha convertido en el cuarto debutante más veterano del All-Star desde 1960 con 32 años y 253 días. Solo superado por Sam Cassell (34), Anyhony Mason (34) y Kyle Korver (33).

El 22º All-Star de LeBron James y las grandes ausencias

En su vigesimotercer año en la liga, LeBron James tiene varios records vigentes en riesgo. El primero en caer fue su histórica racha de partidos consecutivos anotando 10 o más puntos. Que se quedó en 1.297 encuentros el pasado 6 de diciembre. Las otras dos son sus presencias consecutivas en el All-Star y los quintetos All-NBA, cifradas en 21 antes de comenzar el curso. De momento, y en medio de cierto revuelo con la actitud que mantiene James en las últimas semanas respecto a su posible retirada al finalizar el curso, va a mantener la del fin de semana de las estrellas sumando su 22ª elección consecutiva.

No se puede imaginar un All-Star Game sin LeBron y sus 21,9 puntos, 5,8 rebotes y 6,6 asistencias con un 59% en true shooting podrían merecer colocarle ahí en el vacío. El problema son los jugadores que se quedan fuera por su presencia.

En el Oeste hay tres nombres más o menos claros: Lauri Markkanen, Alperen Sengün y Kawhi Leonard; aunque bien podrían entrar en la conversación Julius Randle, Austin Reaves, James Harden o De’Aaron Fox. LeBron puede mantener la conversación con el finlandés y el turco, teniendo números equiparables al segundo y mucho mejor récord que el primero )18-13 por 14-22) cuando juegan para sus equipos.

Lo que es más complicado de sostener es el cara a cara con Kawhi Leonard. El alero está dejando los mejores números de su carrera en anotación con 27,6 por noche y un absurdo 62% de true shooting (40% desde el triple). Leonard está dejando flashes defensivos que hacía tiempo no regalaba con esta constancia y lidera la liga con 2 robos por noche (entre jugadores que han disputado al menos 25 encuentros).

Y aunque el récord desde su regreso es de 16-13, los Clippers son el mejor equipo del último mes con un 10-3 de récord (15-3 desde el 20 de diciembre) y en ese tramo Kawhi ha dejado 30 puntos, 6,6 rebotes, 3,9 asistencias y 2 robos de media. Lo que le elevan a tener el tercer EPM (Estimated Plus Minus per 100 possesions) de la liga según Dunk and Threes.

En el Este se han quedado fuera jugadores como Bam Adebayo, Michael Porter Jr., Josh Giddey, Evan Mobley, Brandon Ingram, Derrick White, Desmond Bane y, sobre todo, Joel Embiid al que el repunte físico le ha llegado tarde.

¿Qué pasa con los Clippers?

Ignorar las temporadas de Kawhi Leonard y en menor medida James Harden de cara a este All-Star es una decisión extraña. Sobre todo teniendo en cuenta que el evento se celebra en el estadio de dicha franquicia. Un Intuit Dome que independizó el año pasado a los Clippers de su hermano rico (al menos en historia) y que no podrá gozar de representación alguna en el partido de las estrellas.

Las teorías de la conspiración tienen dos focos en los que centrarse:

  1. A la NBA le dan igual los Clippers y lo siguen viendo como una franquicia menor.
  2. Adam Silver y compañía se quieren curar en salud por lo que pueda salir a la luz pasado el parón del All-Star.

Es fácil olvidarlo porque la comunicación de la liga no ha hecho referencia al tema desde hace meses y Pablo Torres dejó de lazar exclusivas al respecto. Pero Steve Ballmer, Kawhi Leonard y los Clippers son objeto de una investigación por presunto fraude a las normas del espacio salarial. Se supone que los resultados del proceso que ha seguido la NBA deberían desvelarse pasado el All-Star. Y quizás quedase feo que Leonard fuese reconocido con su séptima presencia en dicho evento días antes de ser acusado en firme y, probablemente, suspendido.

Cábalas con el nuevo formato

Sobre el papel, la votación que ejercen los entrenadores para elegir a los reservas no tiene que acotarse a ninguna regla que tenga que ver con el nuevo formato del All-Star. Las elecciones deberían darse sin pensar en la nacionalidad de cada jugador. El resultado final deja dudas abiertas.

Desde 2024, la NBA se ha deshecho de las posiciones en las elecciones para el All-Star y los All-NBA. Sin embargo, la costumbre impera e inconscientemente el votante no tiende a configurar quintetos desbalanceados con cinco bases o cinco interiores o los 7 suplentes de perfil y posición similares. Y puede que de forma más o menos inconsciente, tener que elegir a 16 estadounidenses y 8 jugadores internacionales haya afectado en las votaciones.

En principio, si había déficit en alguno de los combinados, Adam Silver elegiría a cuantos jugadores extra hiciesen falta para llegar al mínimo. Lo cual no será necesario porque ha sido un perfecto 16/8 con el único asterisco de considerar a Karl-Anthony Towns, que juega con la selección dominicana, estadounidense. Ningún problema, pues nación en New Jersey.

Visto así, cuesta ignorar la idea de que los entrenadores hayan hecho cuentas para asegurar el puesto de Pascal Siakam como octavo jugador internacional o que no pudiesen sumar a Sengün o Markkanen para romper el equilibrio. Otra más para la lista de cosas que jamás sabremos.


Podéis escuchar aquí las predicciones que hicieron Jorge Roche y servidor.

(Fotografía de portada de Brad Mills-Imagn Images)

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