Aunque se haya documentado decenas de veces en medios, aunque él haya jugado con la idea más de una vez, aunque sea una realidad que cuando llegue habrá que afrontar y que es del todo comprensible, Giannis Antetokounmpo se resiste a pedir el traspaso de manera formal. Hay quienes afrontan esta situación desde el silencio o el siempre socorrido chivatazo a la prensa o llamar al agente para que cuente esto o aquello. Giannis no.
Giannis prefiere hablar y ver cómo sube el pan. La última etapa de Antetokounmpo en Milwaukee, que puede ser la última de verdad y para siempre, está siendo extraña. Haciendo el jugador acopio de una actitud pasivo-agresiva que ha terminado por enervar a su propia afición. Por eso, cada una de sus declaraciones al respecto, suena tibia.
«Quiero ser un Milwaukee Buck por el resto de mi carrera. Pero quiero serlo ganando, no jugándome la vida por entrar en playoffs», le cuenta el griego a Eric Nehm para The Athletic. Esa frase es la que refleja el titular, la cual se traduce en algo así como «si viese un equipo capaz de ser aspirante, me quedaría». Sucede que el ‘pero’ que le sigue apunta a que ha dejado de creer.
Giannis acude a Nehm, quizás el periodista más cercano durante su etapa en Milwaukee, para hablar desde el corazón. Y lo cierto es que deja declaraciones muy potentes… Que a estas alturas suenan a despedida. «Siempre hablamos de los Bucks y si me voy a quedar o me voy a ir. Vamos a dejar a los Bucks a un lado por un momento. Hablemos de la propia ciudad. De las memorias que he creado aquí.
Cuando abres el pasaporte de mis hijos, pone Milwaukee, Wisconsin. Nacido en Milwaukee, Wisconsin. He tenido cuatro hijos en los últimos cinco años en Milwaukee. Mi padre está enterrado en esta ciudad. He construido una casa para mi madre a 10 segundos de mi casa. ¿En qué mundo alguien querría dejar esto?».
El griego también habla de como se ha sacrificado, más recientemente forzando su lesión en la pantorrilla, por la franquicia aunque las cosas no fuesen como esperaban.
«No estoy acostumbrado al baloncesto inconsistente. Si ves mi cara durante los partidos, estoy frustrado. Sé que no vamos a ganar todos los días, pero es una cuestión de cómo nos ocupamos de nosotros mismos. Veo otros equipos, cómo son y cómo juegan, lo conectados que están y cómo la gente hace las cosas correctas. Quiero eso. Quiero eso para mi equipo».
El artículo cierra con una conclusión de Eric Nehm diciendo que los Bucks tendrán que elegir entre creer que pueden seguir persiguiendo la grandeza junto con Antetokounmpo o dejarlo ir. El problema viene cuando, después de intentarlo todo durante años, ya solo queda una escapatoria posible.
(Fotografía de portada de Jeff Hanisch-Imagn Images)





