Victor Wembanyama quizás sea la estrella más autoconsciente de su generación. Él ha llegado a la NBA para ser el más grande, y sabe que la imagen que proyecta es tremendamente importante en esa idea. Y parte de ello es tomarse el All-Star como se lo ha tomado este fin de semana o lo que haga verano tras verano con la selección francesa.
Ya tuvo que perderse el pasado europeo por sus problemas de salud, lo cual le causaba gran disgusto. Ante la oportunidad de representar a Francia de cara a las fases clasificatorias del mundial que se celebrarán este verano, Wembanyama lo tiene claro. «Por supuesto que es mi objetivo [acudir con la selección]», cuenta en una de las decenas de encuentros con la prensa que ha tenido este fin de semana. «Espero no poder ir a la primera ventana porque eso significaría que llegaríamos a las finales de la NBA. Ojalá el timing sea tan apretado. Pero la ventana de agosto no me la pierdo. Es mi meta estar allí y toco madera».
El combinado galo disputará entre el 3 y el 6 de julio la primera ventana de la fase clasificatoria para el Mundial de 2027. Las finales de la NBA se pueden alargar hasta la última semana de junio. Lo que le dejaría muy poco margen de recuperación de jugarse un Game 7. Sin embargo, llegaría de sobra para las que tendrán lugar del 24 de agosto al 1 de septiembre.
El historial de Wembanyama con Francia es escueto porque no quiso arriesgar en el verano previo a desembarcar en la NBA (Mundial) y por los coágulos sanguíneos que le dejaron sin disputar más de un tercio de la temporada pasada. Sin embargo, en su única aparición con la selección absoluta, Wemby los guió a las finales de los Juegos Olímpicos a pesar de ir de menos a más en el torneo hasta la histórica final ante Estados Unidos.
El de los San Antonio Spurs siempre ha dejado clara que tiene en cuenta su participación con Francia como parte indivisible de su legado. Como ya lo fue para Tony Parker o Pau Gasol.
(Fotografía de portada de Kyle Terada-Imagn Images)





