La temporada de los Phoenix Suns de Devin Booker está superando por mucho las expectativas. Ya sin Kevin Durant y con un proyecto que parecía abocado a la reconstrucción, en Arizona se han sacado de la manga un core que les ha llevado a ser la revelación de la Conferencia Oeste; tanto es así que son séptimos de la misma con un balance de 32-24. ¿Cuál es el problema? Que se está viendo amenazados por donde más pueden sufrir.
Aunque el equipo no ha perdido el paso hasta la fecha –esta noche se han llevado una paliza en San Antonio–, la realidad es que las lesiones no están dando tregua a un Devin Booker que a base de pequeños contratiempos no para de perderse partidos.
La última de esas piedras en el camino ha llegado esta misma noche. El guard de los Suns solo pudo jugar nueve minutos contra los de Texas antes de ser descartado por molestias en la cadera derecha. El entrenador del equipo, Jordan Ott, señala que quiso seguir jugando, pero le fue imposible.
«Intentó volver a la cancha. Tuve que salvarlo de sí mismo. No se movía bien cuando regresó. Es cierto que se sintió lo suficientemente bien como para volver. Al principio, subiendo y bajando la cancha, no noté nada. Luego, definitivamente, noté que no estaba bien», explica.
Problemas recurrentes para Devin Booker
Ver de baja a Devin Booker es algo habitual esta temporada. Antes del último revés por lesión, el jugador de 29 años se perdió siete partidos consecutivos del 25 de enero al 5 de febrero debido a un esguince de tobillo derecho que sufrió el 23 de enero contra los Atlanta Hawks. Regresó para jugar dos partidos (contra Philadelphia y Dallas), pero Phoenix lo dejó fuera el 11 de febrero contra los Oklahoma City Thunder. Para ser exactos, son ya cuatro las veces que ha debido parar en la temporada. Esta por ver si esta vez se perderá algún partido.
(Fotografía de Rick Scuteri-Imagn Images)





