Los Angeles Clippers están viviendo un momento extraño. Tras empezar la temporada de manera horrenda se levantaron hasta ser uno de los equipos más en forma en enero; sin embargo, llegados a la fecha límite de traspasos dieron salida tanto a James Harden como Ivica Zubac. No es que no lograsen nada a cambio, pero a Kawhi Leonard le sonó más a mirar al futuro que al presente. Quizás por ello da casi por echado el telón, algo en lo que no está de acuerdo su entrenador, Tyronn Lue.
«Creo que ya está terminado. Queda un cuarto de temporada, pero cada día es más bien un día para crecer», comenta de manera honesta el dos veces ganador de la NBA al ser preguntado sobre qué les hace falta para ser un contender.
Cuestionado por tal circunstancia, Tyronn Lue admite que el equipo no se parece al que inició la campaña con grandes aspiraciones, pero no por ello cree que los objetivos deban variar lo más mínimo.
«Jugamos para ganar. No me importa si son jóvenes, mayores, niños pequeños… quien sea que esté en la cancha, intentamos ganar. Es decir, intentamos ganar. No hay otra razón para jugar», sentencia.
La reacción de los Clippers
Los Clippers comenzaron la temporada con un récord de 6-21 y eran un equipo en crisis. En diciembre, cuando su equipo estaba 15 partidos por debajo del 50% y se preparaba para enfrentarse a los Lakers, Lue retó públicamente a su grupo a terminar la temporada con un récord de 35-20 que les llevaría a no bajar al final del 41-41. Desde aquel día tienen un 21-8…
(Fotografía de Mark J. Rebilas-USA TODAY Sports)





