El debate del MVP se ha ido calentando en las últimas semas. Con varios jugadores cerrando la liga regular a un nivel excelso, lo que parecía un premio casi seguro para Shai Gilgeous-Alexander luce de repente mucho más abierto, pues prácticamente cada noche uno de los candidatos ofrece motivos para ganarlo y la opinión pública va pendulando de uno a otro. Lo cual, lejos de molestar al canadiense, es algo que parece gustarle.
«Creo que es bueno para la liga» respondió cuando se le preguntó por el debate. «Es una buena conversación y da a la gente algo de lo que hablar. Hay muchos buenos jugadores en la NBA y por ello hay tantos metidos en este debate».
No obstante, cuando tuvo la oportunidad de hacer un alegato a su favor y exponer los argumentos de su caso, el canadiense no quiso entrar en el tema: «Gracias por preguntar, pero no quiero hacerlo. Dejo que mi baloncesto hable por mí».
No está claro cuánto de dardo hay en estas declaraciones hacia Victor Wembanyama, quien recientemente salió a defender su candidatura en rueda de prensa y repasó los puntos que, en su opinión, hacían de él el digno merecedor del premio. Unas declaraciones que parecen haber tenido impacto, pues, tras pasar todo el año en las posiciones altas pero sin emerger realmente como candidato, el francés dio el salto al primer puesto del MVP Ladder que publica semanalmente la NBA.
Sin embargo, lo cierto es que en las últimas jornadas el baloncesto de Shai está pudiendo, como él mismo dice, hablar por sí mismo. El base ofreció estas declaraciones poco después de su exhibición ante los Pistons, en la que tumbó a los líderes del Este con 47 puntos y un 12/19 en tiro en una de esas noches en las que parece literalmente indefendible. Y en las que, ciñéndose exclusivamente a lo que ocurre en la pista, cuesta no sentir unas ganas irrefrenables de darle el galardón.
(Fotografía de portada: Alonzo Adams-Imagn Images)





