Los Grizzlies subliman el tanking en un partido demencial

Por primera vez en la historia, tres jugadores firmaron un triple-doble en el mismo partido

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Por Aitor Darias

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El eslogan ‘Where amazing happens’ nació como forma de honrar las increíbles jugadas que las grandes superestrellas de la NBA firman en los momentos más importantes. Mates imposibles, tiros ganadores, acciones prodigiosas que solo un puñado de hombres sobre la faz de la tierra pueden protagonizar. Pero las cosas verdaderamente increíbles, esas que requieren frotarse los ojos un par de veces, no ocurren en el Game 7 de unas Finales o mientras suena la bocina de un partido clave de playoffs.

Lo amazing de verdad ocurre en encuentros irrelevantes entre dos equipos tankeando en el mes de abril. Ahí, esta liga nos regala a veces auténticas aberraciones que indignan a twitteros que ni siquiera estaban viendo el partido y que están buscando razones para enfadarse, pero que, bien miradas, tienen una magia especial que no se encuentra fácilmente. No al menos en dosis tan altas como Jazz y Grizzlies han ofrecido esta madrugada.

13 jugadores saltaron a la pista en el Delta Center. No, no 13 por cada equipo. 13 en total. Siete en Utah y seis en Memphis. Y no precisamente jugadores reconocibles. Había alguno que otro en el quinteto local, pero los Grizzlies iniciaron el choque con un jugador two-way y cuatro con contrato de 10 días en una alineación plagada de futuros unicornios para el Hoopgrids. ¿Se tradujo eso en sorprendentes sinergias sobre la pista y un baloncesto de calidad que les permitió pelear por la victoria?

Tal vez os sorprenda pero… No.

Memphis llegó a ir perdiendo por 55 puntos a pesar de medirse a unos Jazz que habrían sido multados por tanking si hubiesen presentado este equipo hace un par de semanas, pero que hoy por comparación han parecido el Dream Team. Pero, en medio de una paliza anodina sin más interés que jugar al quién es quién en directo, se ha vivido un hito sin precedentes en la historia de la liga que solo este contexto podría regalarnos.

La fiesta del triple-doble

Y es que este partido (o lo que sea que haya sido) se ha convertido en el primero en la historia en contar con tres jugadores firmando un triple-doble a la vez. John Konchar, Bez Mbeng y Jahmai Mashack han sido los protagonistas de semejante logro, que tiene más de histórico que todas las otras actuaciones individuales a las que tan alegremente se atribuye dicho calificativo. Hoy sí, la NBA nos ha regalado algo sin precedentes.

Mbeng fue el más destacado con sus 27 puntos, 11 rebotes y 11 asistencias, mientras que su compañero Konchar terminó con 11 tantos, sendos rebotes y 10 asistencias. Mashack, por su parte, dobló la apuesta, terminando no solo 13 puntos, 15 capturas y 14 pases de canasta, sino añadiendo además 10 pérdidas durante sus minutos en pista, que fueron todos. Los 48, del tirón. Lo mismo para Lucas Williamson. Y es que Tuomas Iisalo estaba gestionando los minutos de una forma de lo más particular.

Whitehead era el problema

En concreto, el técnico finlandés pareció decidir que Dariq Whitehead era demasiado bueno para este duelo y que su buen rendimiento estaba perjudicando al equipo. Y por ello, optó por acortar aún más su rotación a una de cinco hombres cual Tom Thibodeau en el partido más importante de su vida.

Whitehead disputó los primeros 14 minutos del encuentro, en los que anotó 16 tantos y permitió a los Grizzlies mantenerse cerca en el marcador. Y a grandes problemas, grandes remedios. Iisalo decidió que el alero no debía volver a pista hasta que la derrota estuviese asegurada, por lo que lo envió al banquillo y no volvió a hacer ni un solo cambio hasta que, ya en el último cuarto, vio a los suyos 42 abajo (120-78). Momento en que determinó que ya era seguro devolver a Dariq a pista.

Así, los Grizzlies se aseguraron de sumar una derrota que les impide alcanzar a los Pelicans en la clasificación y les permite seguir en la pelea por terminar por debajo de los Mavericks en una carrera absolutamente asombrosa. Y que, a este paso, nos deparará locuras aún mayores (si es que tal cosa es posible) en la última jornada.

(Fotografía de portada: Rob Gray-Imagn Images)

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