Se va acercando la fecha del Draft que, por lo que parece, puede ser el último Draft tal y como lo conocemos. Adam Silver y su oficina llevan ya un par de meses anticipando un cambio drástico en la estructura del Draft con la introducción de medidas anti-tanking. Sobre lo que no habían arrojado luz era sobre las posibles sanciones a quienes, aun así, intenten perder partidos a propósito.
Este curso, el comisionado ya ha puesto cartas en el asunto marcando él mismo los casos que creía haber sobrepasado los límites. Utah Jazz e Indiana Pacers fueron castigados con 500.000 y 100.000 dólares respectivamente por «actuar en detrimento de la liga». O lo que es lo mismo, por reservar a titulares antes o incluso dentro de los partidos con clara intención de evitar un triunfo.
Habiendo sembrado ya el antecedente, los rumores apuntan a que Silver podría incluso tener potestad para multar con 10 millones de dólares conductas similares. Una cantidad muy superior a la que acostumbran las sanciones regulares a las que acostumbra la NBA. Además del castigo económico, la oficina de la liga podría llegar a obligar a renunciar o transferir elecciones del Draft, reducir las probabilidades en la lotería, cambiar posiciones o incluso cesar a directivos si son reincidentes.
(Fotografía de portada de Jaime Valdez-Imagn Images)





