La salud de Robert Williams III –que ahora sí la tiene; viene de jugar casi 60 partidos en RS y los cinco de primera ronda de playoffs ante los Spurs– vuelve a convertirlo en un nombre apetecible en el mercado NBA.
El pívot, que termina contrato con Portland este verano, ha hecho por fin de la regularidad su aliado, ya que con esta ha vuelto a su mejor nivel, ese que dejó entrever a borbotones en Boston, especialmente en una temporada 2021-22 en la que brilló como auténtico pilar defensivo, quedando séptimo en las votaciones al DPOY y entrando en el 2º Mejor Quinteto Defensivo.
Llegado el verano, su poder de intimidación, movilidad lateral (buena para su tamaño), y presencia en el rebote le harán cotizar al alza. Según Bobby Marks, de ESPN, el interior estaría entre los diez agentes libres sin restricciones más sugerentes de la agencia libre estival.
Portland conserva sus Derechos Bird y el propio jugador ya dejó caer hace unas semanas que le gustaría seguir en Oregón (declaración típica en su situación, por otra parte).
¿Regreso a Massachusetts?
Pero en una NBA donde los interiores versátiles y protectores del aro vuelven a ganar peso tras años de small ball, cuesta pensar a los Blazers no le salgan rivales por el center, si los informes médicos acompañan. Los primeros nombres en salir a la palestra y con flexibilidad suficiente en sus cuentas, son los Atlanta Hawks, L.A. Clippers y su vieja franquicia, los Boston Celtics.
En 59 partidos de fase regular ha promediado 6,7 puntos, 7 rebotes y 1,5 tapones por partido en solo 17 minutos de juego.
(Fotografía de portada de Jaime Valdez-Imagn Images)





