No nos hemos olvidado de Kawhi Leonard, Los Angeles Clippers y Aspiration, aunque parezca que por momentos la NBA sí lo ha hecho. Si en septiembre de 2025 supimos que se abría una investigación sobre la sospecha de que los angelinos habían cometido una irregularidad con el doble campeón de la NBA para saltarse el límite salarial, ahora es el comisionado de la Liga, Adam Silver, el que anuncia que la resolución del caso está cerca.
«La investigación está muy avanzada y nos encontramos muy cerca del punto en le que debemos concluirla. Los Clippers necesitan saber en qué situación van a operar, al igual que los otros 29 equipos. La responsabilidad de imponer cualquier sanción recae en la Liga. Analizaremos la totalidad de las pruebas y, por una cuestión de justicia fundamental, tendría poco sentido actuar si existiera una mera apariencia de irregularidad», señala.
Visto así, de una pasada, parece sencillo, pero para nada lo es, ya que más allá de que haya culpabilidad o no en el hecho, lo más complicado es determinar personalmente quién o quiénes sabían lo que pasaba –si es que ha pasado–.
Los números del ‘delito’
La NBA comenzó a investigar la tras una serie de podcasts del excolaborador de ESPN, Pablo Torre, quien se hizo eco de documentos internos que mostraban que Ballmer invirtió 50 millones de dólares en Aspiration a través de su LLC en septiembre de 2021. Poco después, ese mismo mes eran los Clippers los que firmaban un acuerdo de 300 millones de dólares con Aspiration, convirtiendo a la compañía en el «primer socio fundador» del Intuit Dome. ¿Cuál es el problema? Que se piensa que la franquicia desvió dinero para pagar más a Leonard saltándose el límite salarial.
Para ser exactos, seis meses después de lo acordado con la franquicia, Aspiration firmó un contrato de patrocinio de 28 millones de dólares con Leonard. Un empleado anónimo, supuestamente de la entidad bancaria, señaló al citado periodista colaborador de ESPN que el contrato de patrocinio de Leonard «tenía como objetivo eludir el límite salarial».
La NBA, nadando en aguas turbulentas
El gran problema para la NBA es que no se trata solo de decidir, sino de atenerse a las consecuencias. Por un lado tenemos que según el convenio colectivo de 2023, los equipos pueden ser sancionados por eludir el límite salarial. Entre las posibles sanciones se incluyen multas de hasta 7,5 millones de dólares, la pérdida directa de selecciones del draft, la anulación de cualquier contrato de un jugador y una suspensión de hasta un año para cualquier miembro del personal del equipo que haya cometido dicha infracción. Dicho así parece cuestión de decidir y a otra cosa, pero nada más lejos de la realidad.
Si Silver no quiere meterse en líos sin pruebas irrefutables no es por nada. El comisionado sabe que la decisión puede volver en contra y no solo por parte de los Clippers, sino que el Sindicado de Jugadores e incluso los propietarios de otros equipos podrían rebelarse-.
¿Y los derechos de Kawhi Leonard?
Sancionar a los Clippers no será sencillo. Según el manual de operaciones de la NBA, los equipos no pueden participar ni tener conocimiento de dichos acuerdos. Y más allá de esa norma tenemos al Sindicado de Jugadores preparado para tomar cartas en el asunto. No sorprende que Silver no lo vea nada claro.

«Creo que sería injusto para los jugadores que, si se llegara a un supuesto acuerdo corporativo con la liga o el equipo, se les impidiera tener acuerdos con esas mismas organizaciones, especialmente con muchas de las que son habituales en el deporte y que buscan invertir activamente en los jugadores sin que haya indicio alguno de que lo hagan para beneficiar al equipo», sentencia.
Está claro que el comisionado no da un solo paso en falso. Para castigar a los Clippers y a Kawhi necesita pruebas muy sólidas, y seguramente a ello apunta el hecho de que el bufete de abogados contratado lleve meses en ello. ¿Contentar a todas las partes? Parece imposible.
(Fotografía de Jayne Kamin-Oncea-Imagn Images)





