Los New York Knicks no están nada contentos. Más allá de perder el tercer partido de las Finales de la NBA ante San Antonio Spurs –siguen 2-1 arriba en el global–, no gustó un pelo el arbitraje que según el entrenador de los neoyorquinos, Mike Brown, les perjudicó de un modo muy claro.
«No suelo quejarme de los árbitros ni de si existe o no equilibrio en los tiros libres, pero nunca pensé que estaría en unas Finales de la NBA y vería a un equipo lanzar 24 tiros libres en la segunda mitad por solo 8 del otro»
En cuanto a los números de la polémica, tenemos que los de Texas terminaron el choque con un 25 de 32 en tiros libres, por un 18 de 22 los Knicks tras cometer 23 faltas personales los neoyorquinos y 21 los texanos. Brown no se corta y señala que el nivel de permisividad fue dispar para ambos equipos.
«Quizá estábamos haciendo faltas. Quizá las estábamos haciendo. Pero ellos también cometían faltas. Hubo situaciones en las que se podrían haber pitado faltas para, al menos, equilibrar un poco la diferencia en los tiros libres»
Aunque es obvio que los Knicks hicieron cosas mal durante el partido más allá de que el arbitraje fuese más o menos acertado, Brown insiste en que fueron los colegiados quienes minimizaron las opciones de triunfo de su equipo.
«Es cierto que no jugamos bien, pero las opciones se redujeron muchísimo por esa diferencia de tiros libres en la segunda mitad. Nunca pensé que vería algo así en un partido de las Finales de la NBA y esta noche lo he visto. Es muy difícil superar algo así cuando enfrente tienes a un gran equipo», finaliza.
(Fotografía de Scott Wachter-Imagn Images)





