Mikal Bridges siempre ha estado en el ojo del huracán desde su traspaso procedente de Brooklyn Nets.
En dos temporadas como Knickerbocker nunca ha esquivado las críticas de unos aficionados muy exigentes.
«¿Cinco primeras rondas por él? No es decisivo en ataque. No hace buenos números».
Tras el reciente título de los Knicks, ¿habrá cambiado la película?
Su principal valedor, Leon Rose, y el propio Mikal Bridges se han quitado un peso de encima.
El escolta formado en Villanova ha sido una pieza fundamental, con sus altos y bajos por supuesto, pero siempre remando a favor de un equipo que ha ganado contra todo pronóstico.
Además, está la gran química que tiene con sus compañeros de universidad Jalen Brunson y Josh Hart.
«Cuando he tenido dificultades, la afición siempre me ha criticado. Pero lo importante es que siempre quiero mejorar», admitió.
«Así que pase lo que pase, siempre quiero mejorar. Me siguen motivando a diario», agregó.
Hace menos de ocho semanas que estaba siendo el centro de todas las críticas tras sus 0 puntos cosechados en el Game 3 ante Atlanta.
Desde entonces, ha subido como la espuma. Al igual que todo el equipo en general, que hizo ‘click’ con el 2-1 en contra.
4-2 ante Atlanta.
4-0 ante Philadelphia.
Y 4-0 ante Cleveland.
13 victorias consecutivas, récord absoluto de la franquicia, y un 16-3 en general tras ganar conquistar el tercer título de su historia.
«¿Estás hablando de que se jodan esas primeras cinco elecciones? Que se jodan… Sigo aquí», destacó.
- Sus promedios en los playoffs: 13,5 puntos, 3,2 rebotes y 2,7 asistencias por jornada.
(Fotografía de portada: Imagn Images)





