Que en la misma tarde Deandre Ayton acepte su opción de jugador por algo más de 8 millones de dólares y que Marcus Smart rechace la suya por algo más de 5, habla a las claras de la temporada de ambos. El base ex de Boston Celtics y otros equipos donde dejó menor poso, llegó con mil y una dudas físicas (y metafísicas) a Los Angeles Lakers. Pero ha acabado teniendo una temporada más que digna, coronada por unos grandísimos playoffs (sobre todo la 1ª ronda ante Houston) que le han recordado como un excelente defensor, tirador y generador secundario.
Con este historial reciente, Smart cree poder pescar un contrato más jugoso de cara a esta agencia libre. Al menos una cercana a la mid-level de lujo o incluso la completa. Aunque a sus 32 años, seguramente lo que priorice el exterior será alargar su próxima firma a un plazo de dos o tres años asegurados.
Los Lakers afrontan una agencia libre de mucha incertidumbre entre los rumores de LeBron James y la poca capacidad que tienen de rehacer el roster. Por lo que mantener a jugadores de rendimiento inmediato como Smart es crucial si, como han ido propagando a los cuatro vientos, quieren construir un contender alrededor de Luka Doncic.
De momento, según cuenta Marc Stein, los Houston Rockets van a ser los más agresivos para reunir a Smart con Ime Udoka. Entrenador bajo cuyo mando fue elegido Defensor del Año en 2022.
(Fotografía de portada de Jayne Kamin-Oncea-Imagn Images)





