El mercado de los Nets no ha sido para tirar cohetes, pero si hay un movimiento que me ha llamado especialmente la atención es el traspaso de Julius Randle.
El ala-pívot regresa a la ciudad de Nueva York dos años después, aunque esta vez le tocará cruzar el East River para jugar en el eterno vecino.
Si Randle ya fue capaz de levantar a unos Knicks deprimidos, ¿por qué no repetir el mismo éxito en los Nets? A su lado ya no tendrá a ‘Don Sargento de Hierro’ Tom Thibodeau, pero sí a un técnico tan preparado como Jordi Fernández (con experiencia).
El español afronta su tercer curso con un objetivo mucho más serio: alcanzar el play-in. Esa debería ser su meta, y no menor. Porque con Randle, Michael Porter Jr., la evolución de Egor Denim, y los fichajes de Keon Ellis y Moritz Wagner deben ser mimbres suficientes.
Y aquí vuelvo a señalar otra vez la figura de Randle como pieza clave de todo. El veterano vocal para ese vestuario. Al que acudir en busca de consejo y ayuda. Incluso aquel que tenga que tirarle de las orejas a Michael Porter Jr. de vez en cuando (no más podcast, por favor).
Michael es otro que se juega su futuro en la NBA. Afronta su último año garantizado (40 millones) y querrá buscar un nuevo acuerdo a largo (en Brooklyn o fuera).
No sabemos si realmente será carne de traspaso en invierno, pero quiero pensar que sí, salvo que se centre única y exclusivamente en el baloncesto, o su conexión con Randle y Denim será total desde el día uno.
Va sobrado de fundamentos ofensivos. Ya sabe lo que es ganar un anillo. Ahora bien, ¿será capaz de ponerlo en práctica? Madurez Michael, madurez, por Dios.
Datos, resultados de la campaña anterior, un vistazo a su plantilla 2026-27, los objetivos del curso, el jugador a seguir y un pronóstico para la franquicia Seguimos con la segunda previa de la temporada analizando cómo será el tercer año de Jordi Fernández en los Nets.
Brooklyn Nets 2026-27

Así encaran la temporada
Los Nets llevan cuatro años consecutivos sin alcanzar los playoffs, y ya es hora de cambiarlo.
Damos por olvidado el proyecto fallido de KD-Irving-Harden y nos centramos en el presente. Un equipo muy joven que se ha encargado de añadir veteranía a su plantilla para sumar victorias.
En su primer año Jordi se estrenó con 26 triunfos, aunque le echaron el freno; el año pasado se quedó en unas míseras 20 victorias, y auguro que este curso serán como mínimo 32. Ni más ni menos.
Si todo cuadra, y cuando digo que todo cuadra, es que Denim ha dado un paso hacia delante; Randle se afianza como líder y Porter Jr. se dedica a brillar en la pista, digo que quizás, solo quizás, puedan alcanzar las 40.
¿Y si llegan a las 50 como ya vaticinó Porter Jr.? A eso me refiero con este jugador. Nueva York es un mercado muy grande; a él le gusta hablar mucho y acudir a programas de radio. En serio, ya basta. No es necesario. Desde las oficinas ya le pegaron el toque el año pasado, ¿lo conseguirán?
Tampoco quiero dejar de lado lo importante que será la evolución de sus jóvenes promesas, y hago especial hincapié en Igor Denim.
El jugador moscovita tuvo, digamos, un año rookie bastante discreto entre adaptación y problemas físicos. Pero estoy seguro, segurísimo, de su paso hacia delante este año. Por tamaño, mejoría en su rango de tiro y el techo que tiene con sus 2,06 metros de altura.
Lo mismo con Nolan Traore y Ben Saraf. Excesos de bases, diría yo. Aunque los van a testear a todos, al menos, hasta el mercado de invierno. No todos pueden tener minutos en un equipo con serias aspiraciones y Denim parte por delante.
A continuación hago un pequeño paréntesis con los fichajes de Keon Ellis y Moritz Wagner, que parecen poca cosa, pero no es así, y con Terance Mann asumiendo los galones como Sexto Hombre porque a éste se le caen los puntos de las manos.
De Keon Ellis podemos pensar que es un jugador venido a menos. Pero ni de casualidad. Su año en Cleveland fue discreto, pero como el de todos, y aquí puede ser muy importante como base de acompañamiento de Denim. Asumiendo todas las taras sucias atrás.
Caso idéntico el del alemán Wagner. Mucha experiencia bajo sus hombros. Muchos minutos como tu obrero de confianza, y todo eso ha de trasladarse a los Nets como recambio de garantías de Day’Ron Sharpe.
Que por cierto, de Sharpe algo han visto muy bueno, ya que, de un plumazo se han quitado a su pívot titular Nicolas Claxton para enviarlo a los Bulls.
Sharpe puede ser otra de esas renovaciones silenciosas y magníficas. 2 años y 20 millones de dólares nada más. Y su techo es grandísimo. Confío aquí mucho en el trabajo de Jordi.
El curso pasado promedió 8,7 puntos, 6,7 rebotes, 2,3 asistencias y 1,1 robos en apenas 18 minutos.
¿Sabéis cómo serían en 38? Números de auténtico escándalo: 18 puntos, 13,6 puntos, 4,7 asistencias y 2,2 robos. Casi nada.

Tras estos excelentes gráficos cosecha de mi compañero David Sánchez, podemos observar que los Nets serían el equipo «más barato» de toda la liga con 162 millones de dólares en salarios, muy lejos de los 209 millones que marca el primer Apron.
¿Y qué queremos decir con esto? Que pueden seguir construyendo, que puedan seguir siendo una moneda de cambio mientras evolucionan como equipo o hacen algún traspaso gordo (tienen 7 primeras rondas de aquí hasta 2033).
Y digo esto porque si las cosas les van muy bien, pueden, y deben añadir nuevas piezas que les permitan dar ese paso definitivo.
O por el contrario pueden jugar con esos 40 millones expiring de Porter Jr., o con los propios acuerdos de Sharpe, Ellis y Wagner, que todos ellos son team option en su segunda temporada.
Randle, Randle y más Randle
Julius Randle llega a Brooklyn, digamos que, en la última etapa de su carrera NBA. Tiene ya 31 años. Este curso cobrará 33 millones, y para el próximo se reserva una opción de 35 millones.
Digamos que su futuro, como el de medio equipo, está en juego, aunque el suyo puede ser distinto. Randle ya sabe lo que es jugar dos años en la fría Minneapolis alejado de todo de foco, y esta segunda vuelta a Nueva York puede ser muy especial.
Su mujer Kendra Randle está encantada. Ama la ciudad, y también sus hijos, Kyden y Jaycey.
¿Por qué no terminar su carrera deportiva dónde todo lo bueno empezó? Y aquí quiero explicarme. Llegó como ‘Opción C’ de los Knicks tras los ‘noes’ de Durant e Irving, y al final acabó triunfando y siendo ídolo de la afición vecina.
Sus comienzos en la ciudad fueron muy duros. Era el punto de todas las críticas de los Knicks de Fizdale. Pero se puso a trabajar. Tras el hartazgo del Covid regresó a su Dallas natal para ponerse como un toro. Y desde entonces, solo desde entonces, siempre ha mostrado su mejor versión.
Primera opción de ataque, segunda o tercera. Se ha adaptado a todo tanto en Nueva York como en Minneapolis.
Ya ha demostrado que puede liderar proyectos; que puede asumir labores de dirección desde la bombilla, y que puede echarse hacia un lado por detrás de Brunson y de Anthony Davis. ¿Por qué no repetir lo mismo aquí en Brooklyn?
Randle tiene 31 años. Busca un último gran contrato y Brooklyn puede ser el escenario ideal. Su segunda casa. Su familia está entusiasmada con volver a la Big Apple, ¿por qué no cerrar el círculo?
- Promedios en Nueva York: 22,6 puntos, 9,9 rebotes y 4,7 asistencias.
- Promedios en Minnesota: 20 puntos, 6,9 rebotes y 4,9 asistencias.
El jugador a seguir: Julius Randle
«Sean cuales sean las expectativas, o las que se nos marquen, vamos a superarlas y a hacerlas a un alto nivel. Vamos a construir día a día con los hábitos adecuados», Randle.
¿Os suena esta premisa? Y si no os suena, ya os lo cuento yo, porque es exactamente lo que pasó en los Knicks. Llegó Tom Thibodeau y puso orden a todo aquello. Estructuró un programa de baloncesto, un esquema defensivo y ofensivo centrado en Randle y cuatro obreros más. Y obró el milagro.
No digo yo que Jordi vaya a tomar la fórmula de Thibs porque tiene mejores mimbres en su plantilla. Pero sí debería empezar todo en Randle.
¿Exceso de confianza en él? Posiblemente. Pero uno le ha visto crecer. Le ha visto remar a contra corriente. Le ha visto levantarse cuando ha caído. Y le ha visto entonar el mea culpa cuando tocó fondo por el abuso de la marihuana.
Tiene una familia preciosa. Está en la flor de la vida. Y también ante la oportunidad de echar otra vez raíces en Brooklyn y liderar su nuevo proyecto.
El pronóstico de nbamaniacs
Esto de los pronósticos es algo realmente muy complicado y que me da muchísimo pudor. Siempre. Creo que me faltan conocimientos por todos lados para saber cómo les irá a los Nets, pero como últimamente estoy siendo una persona bastante optimista, les sitúo entre las 32 y 35 victorias en temporada regular, y las 40 si todo va viento en popa.
Ya lo he dicho al principio. El objetivo de los Nets no debe ser otro que jugar el play-in, y dar algún que otro susto en las eliminatorias.
Equipo anterior: Indiana Pacers; Próximo equipo: Utah Jazz.
(Fotografía de portada: Reuters)





