Entenderse no es tan fácil como parece, y menos aún cuando hay millones de dólares en juego. Pese a que la temporada 2025-26 de Marcus Smart con Los Angeles Lakers fue realmente buena, a la hora de sentarse a hablar de su renovación todo saltó por los aires con celeridad. Prácticamente no hubo negociación.
Tras jugar 62 partidos y ayudar al equipo californiano a alcanzar las 53 victorias siendo pieza clave de la defensa, Smart esperaba que los Lakers le valorasen en su justa medida. Pues bien, lejos de sentirse así, admite ahora que la oferta que le plantearon fue directamente «irrespetuosa», más aún viendo el trato favorable recibido por otros compañeros.
«Para empezar, jugué tan bien que la oferta que finalmente me hicieron no estaba a la altura de mi rendimiento, especialmente al ver las ofertas que recibían jugadores que rindieron mucho peor que yo. Además, no estaban dispuestos a ofrecernos la seguridad que buscábamos», comenta en una conversación mantenida con Varun Shankar de The Houston Chronicle.
La indignación creció rápidamente en Smart, que optó por renunciar a su opción de jugador para posteriormente firmar por dos años y 12,4 millones de dólares con los Houston Rockets, algo que le permite tener la certeza de estar sobre el parqué hasta 2028 –el segundo año depende de una player option–, además de jugar cerca de casa (nació en Texas); eso sí, admite que la cifra anual es menor de lo que le proponían los Lakers, pero estos querían un compromiso muy a corto plazo.

Me han dado la oportunidad de conseguir lo que me he ganado y aquello por lo que me he esforzado al máximo. Eso es un salario considerable pensando en mi familia y, obviamente, con varios años de contrato, ¿verdad? O en todo caso un salario alto por menos años, pero con una opción», sentencia.
(Fotografía de IMAGN IMAGES via Reuters Connect)





