Al fin ha llegado el día de ver a LeBron James con el uniforme de los Philadelphia 76ers. Se había hecho esperar, incluso aunque ya hubiesen comenzado los entrenamientos voluntarios en la franquicia de Pensilvania. Con la llegada del Media Day, no le ha quedado más remedio que enfundarse su nueva camiseta y sentarse a hablar con los medios. «Todos sabéis quién soy, ¿verdad?», bromeaba con la prensa antes de quitar el cartelito con su nombre e iniciar la rueda de prensa.
«No he dejado a mi familia para perder en segunda ronda», pronuncia LeBron refiriéndose a la actual maldición por la que pasa el equipo y teniendo en cuenta que Savanah y sus hijos se han quedado en Los Angeles. Desde 2001, con Allen Iverson como estrella, que los 76ers no están en finales de conferencia. «Debemos estar cómodos con la incomodidad. Es la única forma de aspirar a ser grande. Tienes que estar enamorado de la incomodidad. Y tenemos un gran equipo para conseguirlo».
Fue una primera intervención como sixer bastante rutinaria. En la que volvió a hablar de su gran relación con Tyrese Maxey como principal motivo de su fichaje, además de presentar sus respetos por la afición de Philly en todos sus deportes.
Se salió un poco del guion detallando que se debatió entre cinco equipos. Entre ellos, los New York Knicks, a quienes solo descartó por venir de ser campeones. «Tenía visualizadom jugar en el Madison Square Garden y terminar allí mi carrera. Es el estadio número uno en el mundo como jugador de baloncesto», asegura.
Sobre la mesa, la idea que se rumoreó de que iba a vivir en Nueva York durante la mayoría de la temporada y a desplazarse cada día en helicóptero para entrenar. Preguntado por dónde iba a vivir, si en Philly o en NY, responde que «en ambas» que tendrá «múltiples residencias».
(Fotografía de portada de Philadelphia 76ers/X)





