La pretemporada apenas ha arrancado y ya tenemos el primer cruce de declaraciones entre prensa y un jugador de los New York Knicks. Empujado a aclarar su situación física, Josh Hart ha dejado bien claro por qué volverá a jugar toda la temporada con un dedo de su mano derecha vendado.
El motivo de la explicación del alero de los campeones se ha dado después de que Steve Popper de Newsday Sports señalase que éste no se había operado y que por tanto seguiría jugando con un dedo vendado.
Aunque seguramente no debería hacer falta, Hart ha aclarado que no se trata de un capricho o decisión, sino de una auténtica necesidad para poder seguir jugando al baloncesto.
«Solo para no tener que responder esta pregunta nunca más. No hay ninguna otra cirugía que pueda hacerme aparte de lo que sería un reemplazo de articulación. Si me hago esa otra cirugía no podré jugar tras ello y mi carrera habrá terminado. Así que ese dedo estará vendado hasta que me retire», sentencia.
Cuando Hart habla de otra cirugía hace referencia al hecho de que el dedo anular de su mano derecha ya pasó por el quirófano en julio de 2025 para intentar subsanar una lesión producida en los playoffs de ese año.
Pese a que se entendió que la operación acabaría con el problema, poco después de comentar el curso 2025-26 explicó que el problema había vuelto y que incluso afectaba a la sensibilidad en esa mano derecha. Fue en noviembre cuando descartó la cirugía, algo que ahora reitera subrayando que supondría verse obligado a dejar de jugar para siempre. Exacto, tendría que retirarse.
(Fotografía de IMAGN IMAGES via Reuters Connect)





