Llegarán días más complicados. Es inevitable e incluso necesario que así sea. Pero hasta que tal cosa ocurra, Aday Mara se lo está pasando en grande. Y toda la afición de Oklahoma City también.
Tras su brillante arranque de pretemporada ante los New Orleans Pelicans, el maño ha dado continuidad a las buenas sensaciones y las ha llevado aún más lejos en su segundo partido. En la visita de los Bucks al Paycom Center, contó con más minutos que en la primera noche y los usó para dejar aún más acciones de gran nivel y para seguir dejando muestras de su desarrollo, que empieza a hacerle merecedor de un rol de cierto peso una vez que arranque la liga regular.
Y es que, si tras el Draft podía haber dudas de si llegaba listo para ser habitual en un equipo que apunta tan alto, están se están disolviendo de forma casi inmediata.
¿El perfecto rim runner?
Cierto es que los encuentros de pretemporada deben ser siempre mirados con recelo, especialmente uno ante un equipo que promete ser de los peores de la NBA, pero el nivel de dominio exhibido por Mara en la primera mitad es de los que llaman la atención. Por lo que sumó, por cómo lo hizo, y por cómo eso puede aportar una nueva dimensión al ataque de un equipo ya de por sí aterrador.
Aday Mara in 25 mins: 22 PTS 6 REB 2 AST 10/10 FG https://t.co/3makvYxwh5
— Shabazz 💫 (@ShowCaseShabazz) October 8, 2026
Aday hizo de la velocidad y el ritmo sus principales armas, destrozando a la carrera a los interiores rivales, que estaban prácticamente vendidos cada vez que el español arrancaba ya fuese en transición o cortando tras bloqueo. Su agresividad le permitió recibir en ventaja en numerosas ocasiones, y una vez recibía el balón la canasta estaba garantizada. Si en el primer partido terminó con un 5/5 en tiros de campo, esta vez subió la apuesta con un 10/10. Su primer fallo todavía está por llegar.
Así, se fue hasta los 22 puntos en 25 minutos, aunque su impacto fue mucho más allá de lo que anotó. Varias acciones ofensivas de OKC iniciaban con un bloqueo indirecto de Mara a uno de los exteriores, que generaba ventaja a través de esa acción y aprovechaba tanto la pantalla como la gravedad del pívot en su continuación para anotar. En otras, su presencia fuera de la pintura y su juego desde cabecera abrían espacios para penetraciones y cortes. Y en defensa, su tamaño volvió a ser una fuente continua de intimidación.
Todo esto le hizo terminar con un balance de +17 en los minutos que disputó, la mejor marca de los locales en esta estadística. El cuadro de Mark Daigneault acabó perdiendo el partido por 126-128 tras dar minutos a los jugadores menos habituales o sin contrato garantizado en la segunda mitad, pero arrasó en una primera parte en la que llegó a ir ganando por hasta 24 tantos, una diferencia en la que Aday Mara tuvo mucho que decir.
Como, a este paso, tendrá mucho que decir en la temporada de los Thunder.





