Yaxel Lendeborg ha conseguido acaparar todos los focos en su debut en la NBA, aunque no precisamente por su baloncesto. El novato de los Warriors fue protagonista de uno de los primeros piques de la temporada, y no pudo elegir un peor oponente para ello. Porque enfadar a Luka Doncic nunca es una buena idea, algo que el esloveno le recordó de forma instantánea.
Las cosas se fueron calentando durante toda la primera parte, con un trashtalking continuo entre ambos incluso cuando uno de ellos estaba en el banquillo. Y llegado cierto punto, a los colegiados no les quedó otra que sancionar con una falta técnica a Lendeborg, que no paraba de hablar a Luka mientras los Warriors iniciaban uno de sus últimos ataques de la primera mitad. Una decisión que el alero recibió con frustración y que terminó de encender al de los Lakers, que empezó a dar forma a su venganza.
Esta llegó unos segundos después, cuando Doncic puso fin a la primera parte con un triple sobre la bocina desde el centro del campo, acción tras la que se fue a señalar a Yaxel y a tener unas palabras con él. La tensión entre ambos era evidente y, una vez terminado el choque, ambos pudieron dar su versión de lo ocurrido.
Luka Doncic has been talking trash to Yaxel Lendeborg all night. The rookie already has a tech. Luka just drained a half court and pointed right at him, talking even more trash to his face. Welcome to the NBA. https://t.co/FcvnwlXxUh
— Legion Hoops (@LegionHoops) October 22, 2026
«Estaba hablando como un loco, y yo no quería responderle porque esta temporada no quiero llevarme ninguna multa. De hecho es la primera vez que los árbitros pitan una técnica al rival y no una doble técnica, porque esta vez yo estaba callado» comentó, y a continuación admitió que buscó el lanzamiento desde medio campo para seguir frustrando a su rival: «Sabía que iba a entrar antes de tener el balón en las manos. Es un tiro en el que trabajo bastante».
Cansado de las quejas
Lendeborg, por su parte, hizo hincapié en las continuas protestas de Doncic a los árbitros, que, según él, fueron lo que le sacó del partido. De hecho, llegó a afirmar que la forma de quejarse del esloveno le había hecho perder su respeto por él, y habló de Luka con cierto desprecio por haber sido incapaz de anotar sobre su defensa.
«Estaba todo el rato haciendo flopping, buscando faltas, protestando a los árbitros… Tenía mucho respeto por él, pero tras vivir en primera persona todas sus quejas he perdido todo el respeto por él» afirmó categóricamente el rookie. «Ha sido horrible. Mi frustración no viene por las faltas pitadas, sino por verlo quejarse todo el partido. Y si encima consigues que te piten la falta y vienes a hablar conmigo como si hubieras hecho algo increíble, para mí lo que demuestras es debilidad».
«Le estaba diciendo que es un paquete, que no puede meterme una canasta. Es lo que le he dicho durante todo el partido. Quería que lo supiera, porque estaba hablando y riéndose todo el rato por las faltas pero la única canasta que me ha metido es la del medio campo. Vale que esto es un deporte de equipo y que nos ha metido 28 puntos, pero yo me tomo el emparejamiento a nivel personal. Llegué a plantearme defenderlo con las manos puestas detrás de la espalda, pero creo que aun así me habrían pitado faltas».





