Boston Celtics y el ‘Big Three’: 10 años del re-alumbramiento verde

Empapados aún de la tinta corrida sobre los súper equipos en la NBA, los actuales, se acaban de cumplir diez años de un alumbramiento histórico. Una década de uno de los conjuntos que ayudaron a levantar la etimología de la concepción “súper equipo”. Sí, los Boston del Big Three —, y —. De sobra se conoce ya lo que consiguieron jugando juntos, así que metamos esta vez, la ocasión lo merece, el bisturí en el propio surgimiento de este capítulo histórico. ¿Cómo se pudieron reunir de golpe tres estrellas de impacto tan holgado?

31 de julio de 2007. Danny Ainge —ya era general manager— asesta el golpe maestro que llevaba planeando temporadas y consigue el traspaso de Kevin Garnett, estrella de los Timberwolves. En ese momento, el ala-pívot era uno de los monarcas individuales de la NBA que perdía salud por un anillo: diez veces All-Star, un MVP (año 2004) pero con una obsesión no satisfecha para con el título de la NBA. Quería ser campeón, había agotado sus opciones en Minnesota —techo marcado con las finales del Oeste perdidas ante Lakers en 2004— y Boston apareció en el camino con un hábil GM y la idea de un conjunto con tres superestrellas como vértices de éxito.

31 de julio traspaso de Garnett

Garnett había estado cerca de fichar por Boston un año antes, pero el gran golpe de Ainge fue en 2007, cuando el ala-pívot estaba en su plenitud vital de 31 años. A cambio de Garnett, los Celtics empaquetaron los derechos de Ryan Gomes, Gerald Green, Al Jefferson, Theo Ratliff, Sebastian Telfair, una primera ronda protegida (top 3) del Draft y otra primera ronda, además de dinero en efectivo. Literalmente, la casa por la ventana para hacerse con la estrella que necesitaba un proyecto 16 veces campeón pero huérfano de títulos en los últimos 21 años.

El ex gobernador de Minnesota llegaba, pues, para legislar al otro lado del país, el Este, y para completar un trébol mágico en territorio verde. Trébol que había adquirido su segundo hoja tan solo tres días antes.

De manera anterior a Garnett, el 28 de julio de 2007 también había llegado a los Celtics Ray Allen. Y también fue vía traspaso, en esta ocasión con Seattle Supersonics. El hecho de que tanto Allen como Garnett jurasen como verdes a través de un traspaso repasa el gran esfuerzo que Boston empleó para juntar a ambos con el lugareño —aunque californiano— Paul Pierce.

28 de julio: traspaso de Allen

Por Allen, los Celtics habían abierto las compuertas a Wally Szczerbiak, Delonte West y los derechos de Jeff Green, drafteado aquel mismo año. Además de Ray, la franquicia de Ainge también había conseguido de rebote, en el mismo movimiento, los kilos de otro rookie por estrenar, el ilustre Glen Davis.

Bien, pues en tres días —del 28 al 31 de julio— Boston lanzó dos estocadas mortales para el resto de la liga; dos tajos que terminarían con el hastío de títulos verdes desde 1986, tras el último gran Larry Bird como MVP de unas Finales.

Campeones en 2008

En la misma temporada después, la 2007-08, los Celtics de Doc Rivers levantaron el honor del Larry O’Brien frente a los Lakers. Toda la temporada regular por encima de rivales (récord de 66-16 en temporada regular) en el Este y en el Oeste a través de un sistema basado en la genialidad de Pierce y Allen, y la energía, defensa, garra, carácter, acierto y liderazgo que Kevin Garnett se encargó de infectar en todo el vestuario.

Aquel 30 de junio de 2007 nació un célebre capítulo de la historia reciente de la NBA. El primer Big Three de períodos contemporáneos y el que supuso el re-alumbramiento de la organización más vista bajo un arco de triunfo (17 veces ahora) en la historia de la liga. Diez años de Boston y sus tres profetas del verde dorado; una década del reinado de los Celtics y de Kevin Garnett.


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