Portland alarga su dominio sobre Lakers en el debut de LeBron

El debut oficial de como jugador de los se topó con una de las rachas más dolorosas de la franquicia. Por 16ª vez consecutiva, el equipo angelino perdió ante Portland, su mayor bestia negra en los últimos años, por 128-119. La nueva estrella angelina tuvo un debut agridulce, impresionante en el primer cuarto pero intermitente en el resto del partido, terminando con 26 puntos, 12 rebotes, 6 asistencias y 6 pérdidas de balón.

Todo parecía ir de cara para la nueva cara de los Lakers en su debut en Portland. Tras unas jugadas de tanteo, el tres veces MVP interceptaba un saque de fondo para lanzar un inapelable contraataque terminado con devastador mate. (máximo anotador con 28 puntos) contestaba de forma inmediata rompiendo la defensa de los Lakers, y LeBron James cerrada la secuencia clavando de nuevo el balón sin oposición realista. Medio minuto de puro espectáculo.

Más allá de esta secuencia, el primer cuarto de LeBron James fue perfecto para recordar al astro que ha dominado el Este en esta década: agresivo entrando a canasta, preciso en el pase, y siempre espléndido en su toma de decisiones. De su mano, los Lakers abrieron ventajas de hasta dobles dígitos en la primera mitad, guiados por un ritmo frenético que Portland tardó en contrarrestar pese a un incisivo Damian Lillard. Los 13 puntos de James en el primer cuarto fueron buena demostración de su estado de forma.

El recuerdo de

Pero los Lakers sufrieron en sus primeros minutos de descanso, con los encontrándose con un invitado inesperado: . El escolta canadiense, tras pasos olvidables por Sacramento, Philadelphia y Brooklyn, aterrizó este verano en Portland como microondas desde el banquillo. Y su arranque fue difícil de olvidar, anotando 16 puntos sin fallo de sus 24 totales en sus primeros 6 minutos de Trail Blazer.

La noche era especial en Portland, más allá del estreno de temporada o el debut de LeBron James. El fallecimiento solo unos días antes de su propietario Paul Allen fue recordado de forma constante, con momento de silencio previo al partido, con un asiento vacío solo ocupado por una rosa y una gorra del equipo recordándole, por el parche “PGA” (Paul G. Allen) que los Blazers lucieron en su uniforme, o por las zapatillas de Damian Lillard recordando al dueño de la franquicia.

Buscando dedicarle una victoria a Allen y con Stauskas de estilete, Portland abrió un hueco de 11 puntos en el segundo cuarto, ayudado por una mitad negra para los tiradores de los Lakers (0/12 antes del descanso desde la línea de tres). El regreso de LeBron James ayudaba a volver al partido, pero fue en una nueva pausa suya cuando los Lakers redujeron su desventaja. Con (13 puntos y 11 asistencias) de guía y de finalizador en la pintura, los de Luke Walton llegaron solo 2 abajo al descanso: 65-63.

Irregulares Lakers

En la segunda mitad, Portland conseguía contrarrestar el efecto LeBron. El mayor acierto en los triples y el talento ofensivo de Damian Lillard, y rompían la todavía difusa defensa de los Lakers. Además, Zach Collins tenía un espléndido inicio de segundo año NBA en el lado contrario, protegiendo el aro con 4 tapones.

La respuesta de los Lakers llegaba del contraataque, la mejor arma colectiva de los angelinos, y de , quien tras un flojo arranque anotaba 10 de sus 16 puntos en el tercer cuarto. Una breve resurrección en el tiro de la larga distancia, particularmente de un (20 puntos) que pide titularidad a gritos, mantenían el partido igualado incluso con un LeBron James que pasaba a segundo plano, más centrado en tareas de intendencia.

Pero la tenebrosa racha de los Lakers ante Portland no estaba destinada a terminar. La pareja estelar de Portland, Damian Lillard y C.J. McCollum, salía a cancha a poco menos de 9 minutos del final, justo cuando LeBron James volvía a tomar el control de los Lakers. Entre ambos se combinaron para 20 puntos en el último cuarto, poniendo suficiente tierra de por medio ante unos Lakers caóticos cuando les fallan las piernas.

Lillard sentencia

5 pérdidas de balón en el último cuarto (3 de ellas de LeBron James) acabaron con las opciones angelinas. Sin suficiente gasolina en el depósito para salir en transición, los Lakers se mostraron como un equipo inacabado, aún sin suficiente conocimiento entre compañeros en el ataque estático. Ante una máquina ya perfectamente engrasada como los Blazers actuales, fue una condena mortal.

Las apariciones de Nik Stauskas y un 2+1 de Damian Lillard que levantó al Moda Center fueron la guinda para el triunfo de Portland, abriendo la temporada con una valiosa victoria ante un rival directo por los puestos de Playoffs. Para los Lakers y para LeBron James, fue una primera toma de contacto con la realidad antes de su próxima prueba para abrir la temporada en casa, este sábado, ante los Rockets de Chris Paul y James Harden. El Oeste no regala muchas noches de paz a los osados que juegan en él.