Diccionario de estadística avanzada (I): El ritmo y las eficiencias, usos y mitos

La es una herramienta que cada vez goza de mayor presencia en el mundo del baloncesto profesional, especialmente . Sin embargo, lejos de lo que en apariencia pueda parecer, por el uso de fórmulas o conceptos complejos, su aplicación básica es sencilla. Y desde esta iniciativa, en nbamaniacs se va a tratar de lograr precisamente eso: hacer accesible la estadística avanzada para todo aquel que quiera usarla.

¿De qué forma? A través de un diccionario de conceptos, que pueda servir como base para aplicarlos y realizar análisis variados posteriormente. En esta primera parte del diccionario, se abordan solo tres conceptos. Pero todos ellos son fundamentales para ir ampliando después los términos que podamos ir aprendiendo.

El ritmo actúa como contexto, porque sirve un escenario de productividad clave a la hora de analizar. No todos los partidos se juegan al mismo ritmo, los hay más rápidos y más lentos, lo que dificulta a simple vista el juicio de algo. Por eso es necesario equilibrar y buscar otra forma de análisis. La cantidad de cosas que pasan en un partido interesa, por supuesto, pero más aún lo hace descubrir qué cosas ocurren en cada posesión, porque eso es lo que nos permitirá dar después profundidad a los análisis.

De ahí se llega al valor de las eficiencias, en este caso ofensiva y defensiva, que miden cómo de productivo es un ataque o una defensa. De nuevo, no siempre las cantidades brutas equivalen a mejor o peor, porque el ritmo interviene decisivamente en ellas. Ese tipo de ‘mitos’ al respecto de los datos los abordamos, para definir mejor qué ataque y qué defensa puede ser la más resolutiva.

¿Te apetece descubrir, entender y empezar a utilizar la herramienta de la estadística avanzada en el baloncesto NBA? En el siguiente vídeo, el primero de esta serie, se entra en detalle con esos conceptos: