Dwyane Wade: una carrera de leyenda entre los escoltas

Pese a los recientes temores acerca de su retirada, Dwyane Wade jugará una temporada más en la NBA. El mito de los vestirá durante un último año la camiseta de la franquicia a la que tantas alegrías ha dado, año que servirá para despedirse de cada uno de los pabellones en los que ha jugado y para hacer disfrutar a los más nostálgicos con alguna que otra exhibición vintage. Aunque su rendimiento deportivo estará lejos del de sus mejores años, no hay nadie en Miami que no desease verle volver a pisar el parqué.

Este anuncio ofrece además una gran oportunidad para contextualizar a Flash, como es popularmente conocido, en la historia de la NBA. Si bien se trata de un jugador dominante en su era y que ha marcado a una generación, ¿dónde podemos ubicarlo en el histórico de la Liga? A continuación, procederemos a analizarlo.

Amo y señor de Miami

Antes de entrar en un contexto más amplio, nunca sobra recordar lo que significa para los Miami Heat, franquicia para la que ha jugado en 14 de sus 15 temporadas como profesional (siendo estrictos, 13 temporadas y media, pues en la 2017-18 formó parte de los Cleveland Cavaliers hasta febrero). El escolta es el jugador con más partidos (876) y minutos jugados (31.027) en la franquicia, el que más puntos ha anotado (20.473), el que más asistencias ha repartido (5.009), el que más balones ha robado (1.433), el segundo que más tiros ha taponado (774) y el cuarto que más rebotes ha capturado (4.197) contando solo los datos de temporada regular. ¿Hace falta más?

Haga falta o no, los registros históricos no acaban aquí. Wade es, junto a Udonis Haslem, el único jugador que ha estado presente en los tres anillos conquistado por los Heat en toda su historia, y su aportación ha sido notablemente superior a la del pívot. De hecho, Dwyane fue elegido MVP de las Finales de 2006, en las que promedió 34,7 puntos y fue el gran artífice de que Miami se convirtiese en la primera franquicia capaz de remontar un 2-0 en la ronda final por el anillo.

La forma en que Wade cerró aquellas Finales es digna de mención. En los cuatro últimos partidos, los cuatro ganados por los de Florida, se fue hasta los 39,25 puntos de media con una actuación especialmente meritoria en el quinto encuentro. Aquel día, anotó los 11 últimos puntos puntos de Miami en el tiempo reglamentario, incluida una canasta a falta de 2,8 segundos que forzó el empate a 93. Ya en el tiempo extra, dos tiros libres a falta de 1,8 segundos pusieron el definitivo 101-100 a favor de Miami, llevando a Flash hasta los 43 tantos.

En los playoffs de 2012 y 2013, si bien tuvo un rol más secundario en un equipo encabezado por LeBron James, fue también una pieza fundamental para los de Spoelstra, especialmente en los primeros. En ellos, se fue hasta los 22,8 puntos de media, y firmó actuaciones fundamentales como sus 41 puntos y 10 rebotes en el sexto y definitivo partido de las semifinales de conferencia ante Indiana Pacers. Sin duda, los Heat tienen motivos más que de sobra para que su dorsal número 3 sea el próximo en ser retirado.

En el Olimpo de los escoltas

Además de en su franquicia, Wade ha sido también un jugador que ha marcado una época en su posición. Pese a que son muchos los grandes escoltas que han pasado por NBA a lo largo de su historia, son pocos los que pueden presumir de estar claramente por encima del de los Heat, pues Flash es, con 22.082 puntos, el séptimo escolta más anotador de la historia de acuerdo a Basketball Reference solo superado por mitos como Kobe Bryant, Michael Jordan, Reggie Miller, Vince Carter, Ray Allen y Clyde Drexler. Durante los primeros compases de la temporada Wade debería auparse al listado de los 30 máximos anotadores de la historia de la NBA.

Además, es el segundo taponador de entre los jugadores de su posición con 847, por detrás, de nuevo, de Michael Jordan, lo que habla a las claras de su capacidad para aportar en ambos lados de la cancha. Pero sus grandes cifras no acaban ahí. Wade es el quinto escolta con más asistencias repartidas (5.400), el séptimo con más balones robados (1.561), y el décimo con más rebotes capturados (4.648), marcas que aún está a tiempo de mejorar en su último año ya que no está muy lejos de jugadores como Eddie Jones en robos o Jason Terry en asistencias.

No obstante, uno de sus problemas a la hora de ser reconocido como un hito entre los escoltas es haber coincidido durante muchos años con uno de los más grandes de la historia: Kobe Bryant. El jugador de los Lakers probablemente sea el motivo por el que Wade, pese a su gran carrera, solo ha sido dos veces seleccionado en el Quinteto Ideal de la NBA. Con todo, basta con echar un vistazo a sus números para darse cuenta de que hablamos de toda una eminencia en su posición, muy posiblemente el segundo mejor del presente siglo solo por detrás del propio Kobe.

Un rincón en la historia

Incluir a Wade entre los más grandes del baloncesto parece ya algo excesivo, pero no cabe duda de que hablamos de un jugador al que podríamos colocar solo un escalón por debajo de aquel reservado para los auténticos mitos. Si nada se tuerce, debería finalizar su carrera como uno de los 30 máximos anotadores y recuperadores de la historia de la NBA, además de uno de los 50 jugadores con más asistencias. No muchos son capaces de brillar hasta ese punto en tantos apartados estadísticos.

Además, sus 12 All-Star Games le convierten en uno de los 20 jugadores con más presencias en el partido de las estrellas, y su premio a Mejor Deportista del Año 2006 de la revista Sports Illustrated le hace entrar en el selecto grupo de ocho jugadores de la NBA que cuentan con dicho galardón junto a Bill Russell, Kareem Abdul-Jabbar, Rory Sparrow (aunque este lo ganó por su labor social), Michael Jordan, David Robinson, Tim Duncan y LeBron James, único en ganarlo en más de una ocasión. Basta con ver los nombres que acompañan al de Flash para poner en valor su logro.

Más que números

Dicho todo esto, hay que destacar que la grandeza de Dwyane Wade va mucho más allá de los números. Es más, estos no terminan de ser un baremo del todo justo, pues, a diferencia de otros grandes jugadores históricos, Wade jugó durante cuatro años al lado de LeBron James, uno de los jugadores más grandes de todos los tiempos, lo que le hizo adoptar un rol más secundario en un equipo en el que también había otra superestrella como Chris Bosh. Esto habla también muy bien de él, pues es posible que no todos los hombres con un MVP de las Finales a sus espaldas hubiesen asumido tan fácilmente dar un paso atrás cuando aún se encontraba en su momento cumbre como jugador.

Será mucho lo que se vaya de las canchas el día que Wade lo haga. Dada la más que posible clasificación de los Heat para playoffs, no parece haber una fecha definida para su último partido, pero lo más probable es que tenga lugar entre finales de abril y principios de mayo. Hasta entonces, podremos disfrutar aún de uno de los jugadores más importantes del siglo XXI.