El banquillo de los Clippers domina la NBA

Los Angeles Clippers están siendo una de las grandes sorpresas en este inicio de temporada. Se encuentran en el tercer puesto de la complicada Conferencia Oeste y han pasado por encima a varios rivales muy fuertes de la competición. Están a la sombra mediática de sus vecinos, y más ahora con la llegada de LeBron James, pero su gran rendimiento no puede pasar desapercibido.

Si nos hubieran dicho hace unos años que una de las principales claves de los Clippers iba a ser su profundidad de plantilla y el buen juego de sus secundarios nos hubiera sonado, cuanto menos, raro. Pero lo cierto es que así es.

El conjunto de Doc Rivers tiene el mejor banquillo de toda la NBA y está siendo clave en su éxito.

Los Clippers han tumbado a Golden State Warriors, Milwaukee Bucks, Oklahoma City Thunder, San Antonio Spurs y dos veces a los Houston Rockets en lo que llevamos de curso. Un gran inicio para un conjunto que consideramos en reconstrucción después de haber perdido este verano a DeAndre Jordan, la útima pieza del gran proyecto de la franquicia en los últimos años. Sin embargo, todos los jugadores se han unido y se han puesto a remar en la misma dirección formando un equipo compacto.

Han pasado de ser un conjunto con grandes estrellas de la liga y poca profundidad a convertirse en justo lo contrario.

Los nuevos Clippers compiten. Y mucho.

Los números lo dejan claro

El banquillo de los Clippers tiene el mejor +/- de toda la NBA. Son líderes en puntos, tiros anotados, porcentaje en tiros de campo y asistencias.

El conjunto de Doc Rivers es el cuarto mejor ataque de la competición en estos momentos. Promedian 117 puntos por partido y 55 de ellos llegan desde el banquillo.

es el principal culpable de esto, pero no el único. El mejor sexto hombre de la NBA la temporada pasada lo está volviendo a hacer este año. Es el jugador de toda la competición que más puntos mete saliendo desde el banquillo con 19,1 por noche. Y lo más importante: sigue siendo un seguro de vida en los minutos finales de partido.

En un mes de competición ha conseguido una canasta ganadora contra los Bucks, ha anotado un triple clave para superar a San Antonio y ha metido 10 puntos consecutivos en la prórroga contra los Warriors que fueron decisivos para conseguir el triunfo.

En definitiva: Lou Williams sigue a lo suyo y es el líder de esta segunda unidad que está dominando la NBA. Esto es algo que podíamos esperar teniendo en cuenta el nivel que mostró la temporada pasada.

Pero no es el único que se está saliendo.

Tenemos que hablar de Harrell

está jugando mejor que nunca al baloncesto. Está promediando los mejores números de su carrera en minutos, puntos, rebotes, asistencias, tapones, robos y porcentaje de tiros de campo. Es el alma de la segunda unidad con esa intensidad que le caracteriza siempre que pisa una cancha de baloncesto. Su rendimiento está siendo espectacular para un tipo que cobra sólo 6 millones de dólares. Una ganga para los Clippers.

En un año en el que preocupaba la falta de una figura de referencia en el juego interior de la franquicia, Harrell ha dado un paso adelante y se está consagrando como uno de los mejores jugadores de banquillo de toda la NBA.

Y no se asusta en las grandes noches, más bien todo lo contrario.

Sus tres mejores partidos han sido contra Houston Rockets (30 puntos en 27 minutos), Milwaukee Bucks (26 puntos, 9 rebotes) y Golden State Warriors (23 puntos, 8 rebotes). Bravo por Harrell.

Mención especial merece también el novato Shai Gilgeous-Alexander. Jugó los primeros nueve partidos como suplente y demostró estar preparado para el nivel de competición que exige la NBA. En los últimos seis encuentros ha salido como titular y el balance del equipo desde entonces es de cinco victorias y tan sólo una derrota. Gran trabajo de Doc Rivers integrando al jugador en el sistema y dándole mucha confianza. El novato, a pesar de tener 20 años, es el que tiene el balón en muchos momentos clave de los partidos y responde correctamente ante ese tipo de situaciones.

Los Clippers tienen mucho fondo de armario en sus filas esta temporada y eso es una novedad muy interesante con respecto a los últimos años.

Cambio radical en la franquicia

Si echamos un vistazo a las estadísticas de los banquillos en la temporada 2011-2012, la primera de Chris Paul en la franquicia, nos encontramos con un panorama completamente diferente al que vemos hoy.

El banquillo de los Clippers ocupaba el puesto 25 de la NBA en minutos con 16,6 por noche. Eran el quinto peor equipo en anotación con 25,3 por partido y estaban entre los diez peores de toda la competición en la estadística del +/-.

Esta temporada, como hemos visto antes, están en la parte alta de la clasificación en esas categorías. Un reflejo claro de la manera en la que está construida la plantilla.

La franquicia de Los Ángeles ya no tiene grandes estrellas en sus filas pero sí que tienen a muchos jugadores haciendo muy bien las cosas en la cancha. Y los resultados, de momento, están siendo fantásticos.