El complicado reto de los Brooklyn Nets

Los Brooklyn Nets están siendo una de las grandes sorpresas de la temporada. En estos momentos, ocupan el séptimo puesto de la Conferencia Este y han ganado 12 de los últimos 15 partidos.

Las predicciones de ESPN situaban al equipo fuera de puestos de playoffs para este curso, ¿conseguirán romper la mala racha de las últimas tres temporadas y meterse entre los ocho mejores de su conferencia?

Para conseguirlo tendrán que enfrentarse a un reto bastante complicado. Enseguida entraremos en ello, pero antes repasemos algunos datos colectivos e individuales que están permitiendo a los Nets estar al nivel actual.

El plan está claro

Brooklyn es un equipo joven y su juego se adapta a los nuevos tiempos. En los últimos años se ha visto una intención clara por parte de la franquicia de buscar más lanzamientos de tres, reducir los tiros desde la media distancia y, por lo tanto, tratar de encontrar un sistema de ataque más efectivo.

Los Nets son el cuarto equipo de toda la NBA que más triples mete por partido, sólo por detrás de Rockets, Bucks y Celtics. Además, lanzan con un porcentaje más que aceptable que les sitúa en el top 10 de la competición,  el 36,4 por ciento de sus tiros desde más allá del perímetro terminan en canasta.

Y del mismo modo, limitan a muy pocos intentos el lanzamiento menos productivo de todos: el de la media distancia. Son el cuarto equipo de toda la NBA que menos tiros intentan desde esa zona de la cancha.

Parece que tanto gerencia como banquillo están de acuerdo en lo que quieren para el equipo y están construyendo una plantilla que encaje con esa manera de jugar. Esto es un primer paso fundamental.

El desarrollo de sus jugadores

Una vez tenemos el plan, es clave contar con jugadores que tengan la capacidad de ejecutarlo. La segunda gran virtud de estos Nets está siendo el desarrollo de sus piezas. Tanto de los jugadores jóvenes, como de los veteranos que cumplen un papel fundamental como complementos.

Joe Harris, por ejemplo, está haciendo el mejor baloncesto de su carrera y siendo clave para los suyos en el lanzamiento exterior. Mete 2,5 triples por partido con un fantástico 49,2 por ciento de acierto. Jarrett Allen está cumpliendo con el papel de hombre grande que protege el aro en defensa y finaliza con solvencia en ataque. Ed Davis es una bestia rebotadura, líder del equipo en ese aspecto, que consigue muchas segundas oportunidades en ataque para los suyos. La resurrección de Jared Dudley, el crecimiento de Kurucs…

En definitiva, varios jugadores de rol que aportan mucho al sistema y que se complementan a la perfección con los principales referentes ofensivos de la franquicia: D’Angelo Russell, Spencer Dinwiddie y el lesionado Caris LeVert.

Estos tres nombres han dado muchas alegrías a Brooklyn últimamente. El curso pasado explotó Dinwiddie. Esta temporada, hasta su lesión, estaba siendo la de Caris LeVert. Y ahora nos encontramos con un momento de forma de Russell que, probablemente, sea el mejor de su carrera.

El jugador seleccionado por los Lakers en el Draft está haciendo sus mejores números en puntos, asistencias, triples, porcentaje de triples y tiros de campo. Su entrenador habla también de una mejora en el lado defensivo que está dando buenos resultados a su equipo.

D’Angelo será agente libre restringido este mismo verano y los Nets tendrán que decidir qué hacer con esta situación. ¿Ofrecerle un buen contrato? ¿Esperar a ver qué hacen otros equipos y valorar si igualar la oferta? ¿Dejarlo marchar?

Decisiones importantes.

Llegados a este punto, tenemos que hablar del complicado reto al que se enfrenta el equipo de Kenny Atkinson de aquí a final de temporada.

2019 viene fuerte

Los Nets han tenido, hasta ahora, el quinto calendario más fácil de toda la NBA, según una herramienta de ESPN que mide la dificultad de los mismos. Brooklyn ha aprovechado sus partidos contra los equipos peor clasificados para conseguir triunfos y subir en la clasificación del este. Sin embargo, no todo va a ser un camino de rosas en la mejor liga del mundo.

Según Tankathon.com, los Nets tienen el quinto calendario más complicado de aquí a final de curso. En los siguientes 44 partidos, los oponentes de Brooklyn tienen un porcentaje de victorias colectivas de 51,2 por ciento.

Los últimos catorce partidos son particularmente complicados. Ocho de ellos son contra equipos top de la competición: Milwaukee (dos veces), Raptors, Pacers, Sixers, Thunder, Celtics y Lakers.

Una auténtica pesadilla.

Los otros seis partidos no son mucho más fáciles. Los Nets también se enfrentan a Clippers, Blazers, Kings, Jazz, Pistons y Miami. Estos dos últimos serán, sin duda, rivales directos por los últimos puestos de playoffs.

Del 11 de marzo al 10 de abril no habrá un solo partido en el que los Nets puedan relajarse. Por ello, tendrán que aprovechar desde hoy hasta el parón del All-Star para conseguir el mayor número de victorias posible. Más adelante los triunfos serán cada vez más caros.

Los Nets tienen un reto por delante: volver a los playoffs por primera vez desde 2015. Sería una sorpresa que lo consiguieran, pero también lo es el nivel que están mostrando hasta ahora y el crecimiento de algunos de sus jugadores.

Hay que seguir de cerca a Brooklyn.

(Foto de portada de Sarah Stier/Getty Images)


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