Gary Payton II: el hijo de ‘The Glove’ persigue su sitio en la NBA

Houston Rockets, Rio Valley Grand Vipers, Milwaukee , , Los Angeles , South Bay ,

En apenas dos años como profesional, (, 1992) ya sabe cómo es una de las caras de la NBA. Ese rostro que habla de cambios de escenario cada poco tiempo, esa vida errante por unos buenos miles de dólares, sí, pero que también esconde carreteras secundarias, hoteles baratos y pabellones vacíos. , formado en Oregon State, no elegido el Draft de 2016 y, como saben a estas alturas, hijo del mítico , persiste en su camino de hacerse un sitio en la NBA.

Su padre, The Glove, que vio nacer a la criatura el 1 de diciembre de 1992 cuando maravillaba con su clase en Seattle, en los añorados Supersonics, ha pretendido en no pocas ocasiones que dejaran a su hijo hacer su camino, que no lo vincularan con su nombre. Pero es difícil. Y siempre, contra sombras así, debes pelear. Si algún familiar tuyo destaca en algo y luego tú te dedicas a lo mismo, la comparación estará siempre ahí. Otra cosa es el grado con el que se exija y se realicen las comparaciones. E incluso la maldad, que la hay, que se vierta en ellas.

No, Gary Payton II jamás llegará a ser lo que fue su padre, pero quizá no haga ni falta. El camino de este base musculoso, fuerte, con grandes muelles y potentes brazos es el de trabajar allá donde le ofrezcan un papel para firmar y saltar a la cancha.

Dos años de idas y venidas

Si no fuera por el nombre, por el apellido, la historia de este director de juego podría ser la de muchos otros buscavidas que insisten y persisten en su empeño de hacerse un hueco en la NBA. A favor de Payton, que todavía no ha llegado a la madurez deportiva, se encuentra el hecho de que en dos cursos ha tenido algo de presencia en la NBA. Cerca de los 26 años, las franquicias le siguen llamando. Y él, como desde 2016 cuando jugó en verano con los Rockets, siempre está dispuesto a atarse los cordones y pelear por unos minutos.

En dos campañas, Payton II sabe lo que es hacer la pretemporada con los Rockets, lo que es quedarse a las puertas del Opening Night, lo que es ingresar pequeños cheques en la G League y lo que es recibir una llamada de última hora de una franquicia de la NBA. Todo ello lo vivió en la 2016-17, cuando tras ser despedido en octubre por Houston, engrosó las filas de los Rio Grande Valley Vipers, su afiliado, y pudo vestir la camiseta de los Bucks en los partidos finales de la Temporada Regular. El apellido Payton volvía a la NBA.

‘Laker’ por unos meses

Despedido por los Bucks en octubre de 2017, otra vez octubre, fue inmediatamente repescado para alternar Milwaukee y su afiliado en la G League, los Wisconsin Herd. Ello fue posible gracias a un contrato dual. Pero la etapa de Payton II en los Bucks tocó pronto su fin. Sin terminar 2017 era despedido por Milwaukee, donde dejaba 12 partidos de Temporada Regular, 6 de ellos de titular.

Sin embargo, en la vida sucede que cuando peor parece que puedan estar las cosas, mejor están. A veces. De un plumazo surge algo, quizá inesperado, que aleja los agobios, o los aparca, y abre nuevas etapas, nuevas aventuras. En enero de 2018, unos Lakers mermados por las lesiones, necesitaban refuerzos. Payton II estaba libre, así que le dieron un contrato dual para, de nuevo, alternar su vida en la NBA con la G League, South Bay Lakers.

El 15 de enero, Payton II conseguía algo que nadie le podrá quitar: seguir el camino exacto de su padre. The Glove vistió la camiseta de los Lakers y su hijo hacía lo propio.  Ese fue el primero de una serie de encuentros, 11 en total, como Laker. Cerró el ciclo el 11 de abril, último e intrascendente encuentro de la Temporada Regular para los angelinos que él aprovechó para firmar sus cotas más altas como profesional: 25 puntos, con casi un 60 por ciento de acierto en tiros de campo, y 12 rebotes. Primer doble-doble en su carrera. Su padre, que logró antes con los Lakers dobles-dobles en puntos y en asistencias, tardó 59 partidos con la franquicia angelina en hacer uno con puntos y rebotes. Y fue un triple-doble, concretamente el 2 de marzo de 2004, ante los Hawks: 20 tantos, 10 capturas y 10 asistencias. No siempre se sale perdiendo del todo en las comparaciones

Ahora Portland

A principios de septiembre, tras renunciar los Lakers a sus derechos a la apertura de la agencia libre y pasarse todo el verano sin equipo, Payton II fichaba por Portland. Última etapa hasta la fecha de una carrera del todo menos sólida, pero no necesariamente mala. Muchos querrían para sí 29 partidos de la NBA y la oportunidad de permanecer en la liga. Esa puerta llega a hora en Portland, que lo ha incorporado junto con Cameron Oliver y Chinanu Onuaku solo para el training camp.

Los Blazers tienen las quince fichas comprometidas y mucho tendrían que cambiar las cosas para que hicieran un corte que diera cabida a uno de estos nombres. ¿Entonces? De nuevo la vía de contrato dual, dos por plantilla, y cuyo cupo todavía no han gastado en Portland. Payton II, a 132 kilómetros de la Universidad de Oregon State donde se formó, tiene por delante la oportunidad de que le vean, de demostrar, si le dejan, lo que lleva dentro y de ganarse un acuerdo de dual. U otra cosa en otro escenario. La idea es resistir, persistir y hacer vida propia. Te llames como te llames.