Heat: Chris Bosh o muerte

No más hablar de los problemas de en los momentos decisivos de los últimos periodos de los partidos, o de la falta de un pointguard de garantías en la plantilla de Miami. El factor determinante que marcará el éxito o el fracaso de los en esta post-temporada se llama rendimiento de

Miami Heat puede contar con y el propio James para llevar a cabo la producción ofensiva que se espera de ellos, noche sí noche también. Pero no se puede decir lo mismo de Chris Bosh, cuya inconsistencia en este apartado debería tener muy preocupados a los máximos responsables de la franquicia de Florida.

Y es que, a pesar de estar hablando de un jugador tremendamente versátil y con la habilidad suficiente como para saber encontrar la canasta de muy distintas formas, Chris Bosh no está anotando lo suficiente.

Como recordatorio, Bosh tiene un tan sólido como elegante tiro de media distancia que a menudo ayuda a los Heat a estirar la pista. Si Bosh estuviera siendo capaz de anotar desde ahí con regularidad, su defensor debería dar un paso adelante para tratar de puntear el tiro, con lo que le permitiría, usando su gran primer paso y mejores condiciones de rapidez dada su altura, poder penetrar hacia canasta.

Pero el problema es que a Bosh le falta la confianza en sí mismo necesaria como para dominar ante oponentes superiores. De hecho, en la mayoría de partidos de Miami ante los mejores equipos de la Liga, el rendimiento de Bosh ha sido decepcionante.

A modo de ejemplo, echemos un vistazo a recientes actuaciones de Bosh ante algunos de los equipos con mejores balances victorias/derrotas de la Conferencia Este: ante Milwaukee el 1 de febrero, 9 puntos en 38 minutos. Ante Philadelphia el 3 de febrero, 12 puntos en 32 minutos. Ante Orlando el 8 de febrero, 12 puntos en 37 minutos i 8 puntos en 31 minutos once días después contra el mismo rival. Más, ante Atlanta el 8 de marzo, 9 puntos en 32 minutos. Ante Indiana el 10 de marzo, 13 puntos en 44 minutos. Ante Chicago el 14 de marzo, 12 puntos en 37 minutos. Y contra Boston el 1 de abril, 4 pírricos puntos en 31 minutos. Por citar algunos.

Si Chris Bosh no mejora sus actuaciones ante los mayores poderes del Este, no existe forma que Miami Heat consiga el objetivo de ganar el anillo.

Y no se trata tan solo de hacerlo por su propia confianza, que también, y, con ella, el beneficio de la confianza del equipo. Bosh necesita también aumentar su aportación ofensiva porque el banquillo de Miami no tiene el talento suficiente como para tapar este agujero. Sirva el 47 a 7 que la semana pasada le endosó el banquillo de los Bulls (por cierto, el máximo rival de Miami para llegar a las Finales en el Eastern) al de los Heat como principal muestra.

, , y simplemente no están funcionando con regularidad ofensivamente desde el banquillo. Los dos primeros promedian conjuntamente 10,9 puntos por partido en la posición de forward, algo insuficiente para los Heat. Su banquillo es tan débil, más aún en el puesto que ocupa Bosh en pista, que éste no puede permitirse sucumbir más ante la élite de la competición.

Cuando Miami Heat está a su pleno potencial, usan sus mejores condiciones atléticas y de velocidad para dominar a sus rivales. Pero cuando lo que hay que hacer con sus mejores dos jugadores es darles descanso y mirar hacia el banquillo, dichas principales aptitudes quedan el limbo con jugadores como Haslem o Battier.

Chris Bosh necesita ser más agresivo en pista que nunca ahora que el camino se bachea llegados los Playoffs. Sirva la actitud de Kevin Garnett sobre el parqué como espejo. O la propia aportación de Bosh en el último partido de su equipo en New Jersey (22 puntos, 15 rebotes).

Para que Miami Heat concluya la segunda temporada de su Big Three, al fin, con el éxito que ya se les exige, Chris Bosh tiene que empezar a jugar como la estrella que es. De fracasar Bosh en los Playoffs, fracasarán también los Heat.





Canal Telegram
Síguenos en nuestro canal privado de Telegram para estar al día de la NBA.
También puedes seguirnos en nuestros perfiles de Twitter o Facebook.