Jugadores que podrían entrar en un traspaso antes del ‘deadline’ de febrero

Este martes nos hacíamos eco de que pudo haber cerrado el negocio del siglo el verano pasado. Desoyendo la propuesta de seguir en Houston (por menos dinero), el veterano alero decidió dar un giro para licenciarse como catedrático de jóvenes estrellas en los Phoenix Suns. 15 millones contantes y sonantes y una sola temporada de contrato. El experimento de Ariza en el quinteto solar no está dando el empaque y resultados que en Arizona esperaban y por tanto el alero tiene bastantes opciones de ser traspasado a partir del 15 de diciembre, fecha desde la que una franquicia puede incluir a un agente libre firmado en verano dentro de cualquier traspaso.

De ese modo, como informó Marc Stein (New York Times), Ariza podría ser carne de traspaso muy pronto, con un buen puñado de equipos esperando acontecimientos y colocándose en el taco de salida para hacerse con uno de los aleros más válidos para un equipo con aspiraciones de anillo.

Negocio del siglo pues, como decimos, para Trevor Ariza, que firmó 15 millones en verano y (bien en traspaso o siendo cortado) podría acabar la temporada en un equipo que pelee duro en los playoffs.

No será el único el todavía jugador de los Phoenix Suns, pues un buen número de jugadores deambulan en el alambre de traspaso y podrían rebosarlo antes de la fecha límite de movimientos (7 de febrero de 2019).

Carmelo, el mártir

Un caso parecido al de Ariza es el de , que firmó como agente libre el pasado verano con Houston y, tras no obtener los acontecimientos que se esperaban, fue apartado del equipo y espera poder salir de los Rockets próximamente. Carmelo no puede ser incluido en traspaso alguno hasta el 15 de diciembre por normativa NBA (la misma que restringe la marcha de Ariza ahora mismo). Seguro que, 20 días después de ser apartado del equipo por una razón meramente deportiva, Anthony y sus agentes habrán hecho un gran trabajo sondeando posibles nuevos destinos en los que acabar la temporada. Los Rockets nunca quisieron cortar su contrato (y así pagarle su salario de manera íntegra), así que es de esperar que a partir del 15 de diciembre Carmelo pueda cambiar de equipo en cualquier momento.

Ariza y Anthony son los dos casos más sonados de agentes libres que, casi con seguridad, saldrán de sus respectivos equipos en las próximas semanas. Pero también existen otras piezas en situación contractual diferente y similares opciones de ser traspasados.

El caso Washington

Encabeza la lista de no agentes libres que podrían ser traspasados la plantilla (en su totalidad) de los Washington Wizards. Como dijera el alto mando capitalino, nadie es intocable en ese vestuario (empezando por el entrenador, Scott Brooks). Los resultados del equipo han mejorado ligeramente respecto al inicio de temporada pero eso no espanta los posibles movimientos. Sobre todo con John Wall, Bradley Beal (muchas ‘novias’ en la liga), Otto Porter Jr. o Markieff Morris (que acaba contrato en verano) de por medio. No todos ellos saldrían a la vez pero sí al menos un nombre importante del trío que multimillonarios podría decir adiós por cuenta ajena esta temporada.

Si los Wizards consiguen llegar a posiciones de playoffs puede que el hambre de traspaso quedase en un arrebato subsanado en las oficinas de Washington, pero si los malos resultados se ven replicados, puede haber limpieza y de las buenas en el equipo de la capital.

Los contratos ‘expiring’

Después encontramos a los jugadores que pueden ser o serán agentes libres en verano y la situación de sus franquicias (o su invisible rendimiento) les convierte en mercancía potencialmente dinámica.

y pueden ser un ejemplo de ello. Ambos pueden ser agentes libres (player option en ambos casos) en verano y si la temporada de Miami queda encallada antes de que acabe febrero, Pat Riley y los Heat podrían optar por un reciclaje importante. La premisa sería sacar algo a cambio de su marcha si están decididos a no apostar por su continuidad en verano. Este caso podría parecer más claro en el caso de Whiteside, más aún con el pívot marchándose del banquillo de los Heat antes del final del partido en la derrota ante Orlando (qué cabeza, Hassan).

Siguiendo en la Conferencia Este, proporcional al de Dragic o Whiteside puede ser el caso de , que aunque no termina contrato en 2019 (sí en 2020) está contando poco (promedio de 7 minutos en solo siete partidos) y los Bucks podrían querer aligerar huecos en su plantilla.

Rebajas en los Cavs

En los Cavs quieren seguir soltando lastre y tras la marcha de Kyle Korver (a Utah) los siguientes podrían ser (ya apartado del equipo y buscando traspaso por él), George Hill y Channing Frye. La apuesta es clara por los jóvenes y en el Cleveland post LeBron James no hay cabida para dinosaurios.

No sería así en el caso de Kevin Love, a quien la entidad de Ohio no traspasaría (le renovaron por el máximo el pasado verano) a no ser que al buzón de sugerencias llegase una oferta mareante.

También trabajarán en el mercado los Nets, que podrían soltar un contrato expiring como el de Kenneth Faried. Mucho más difícil serán de despistar los 18,5 millones de Allen Crabbe, que para colmo tiene una opción de jugador para seguir cobrando la misma cantidad el curso que viene.

Cambios en Orlando

En el plan de Orlando se han reescrito las bases conforme ha avanzado el arranque de temporada. Si al comienzo de la misma los expiring (12,5 millones) y Terrence Ross (10,5) podían tener ya reservada plaza de aparcamiento en el aeropuerto Internacional de Orlando, la notable marcha de su equipo cambia la película. Si los Magic siguen peleando entre el séptimo y noveno lugar, no sería nada lógico un traspaso. Mucho menos en el caso de Vucevic, que en verano firmará el contrato de su vida a los 28 años de edad (qué temporadón hasta ahora).

Tampoco es nada probable que Charlotte mueva ficha por Kemba Walker, por quien lo darán todo en verano (será agente libre sin restricciones). Lo que estará por ver es si el base quiere seguir siendo como un héroe de las Termópilas en los Hornets.

No serían tampoco descartables movimientos por Enes Kanter (18 millones de salario este curso) o Jeremy Lin (13), pero estos casos estarás más complicados. En el caso del pívot turco no es que no sirva para el futuro de los Knicks, pero si la franquicia no planea extenderle un cheque en blanco en verano (opinión personal, deberían atarle aunque no a cualquier precio), mejor sería sacar por él alguna ronda del Draft o jugador joven a cambio.

Para cerrar el Este, Terry Rozier es otro de los señalados como potencial género a colocar en un expositor. No obstante Danny Ainge y los Celtics se han hartado de decir que no quieren traspasarle (qué van a decir). El base será agente libre restringido en julio y su continuidad está complicada debido al alto contenido de carga del presupuesto de Boston.

En el Oeste

Viajando a la conferencia más hosca (en lo deportivo) del mapa NBA, otros nombres surgen también como posibles nómadas obligados de mitad de la temporada.

, , (difícil con sus 10 millones de salario), Dragan Bender o Marquese Chriss poseen, además de condición de expiring, muy poco protagonismo en sus equipos. Y eso puede hacer que se muevan antes del mes de marzo. Todos ellos son sujetos aprovechables y con escaso o nulo crédito para seguir en sus equipos la temporada que viene. Eso les puede convertir en caudillos de los rumores de mercado.

Otros a quienes no habría que descartar como parte de un gran movimiento según cómo marche la temporada son Rudy Gay, Marcin Gortat, Patrick Patterson o Nikola Mirotic (si no despegan los Pelicans, cuidado).

Después, algunos contratos que no expiran a final de temporada pero también son convertibles son los de Gorgui Dieng (Minnesota se lo quiere quitar desde hace semanas), Brandon Knight o Avery Bradley (éste menos probable).

Una buena pila de nombres y apellidos de los que, seguro, algunos estarán empaquetando maletas más pronto que tarde en el flujo constante de movimientos de la NBA. Algunas franquicias se moverán en aras de obtener algo de cara al futuro y otras para rearmar sus argumentos de cara al final de temporada, a la pelea final. Todos los años ocurre, es el ciclo de la vida en la liga.

(Foto de portada: Harry How/Getty Images)