La gran cruzada en solitario de Kawhi Leonard: aclarados y tiros tras asistencia

Antes de nada, baste mencionar que lo que está consiguiendo en las semifinales del Este 2019, en concepción estadística, solo lo había alcanzado antes Michael Jordan; una vez, en 1993. Que ya es decir.

Solo su santidad en persona había sido capaz de acumular un mínimo de 150 puntos, 30 rebotes y 15 asistencias en los primeros cuatro partidos de una serie de playoffs. Lo mismo que Kawhi está desplegando en la serie ante Philadelphia, que es (sí, digámoslo) historia de la postemporada. Una exhibición tras otra del alero de los que además sorprende por estar llegando en formato exclusivo de “yo contra el mundo”.

Si bien metodología de Kawhi Leonard en los últimos años había desembocado cada vez más hacia el isolation y la jugada personal, nunca antes el alero había emitido una ofrenda semejante al verso libre y talento individual.

Durante la temporada regular 2018-19, Leonard tuvo los iso como recurso preferido, pero no como jugada dominante en su arsenal. El 71,7 por ciento de sus canastas de dos puntos llegaban tras improvisación personal y el 28,3 tras asistencia. En los triples, la proporción era del 67,0 con pase específico y 33,0 tras tiro sobre bote en jugada individual.

Alto volumen de su carácter autodidacta y reflejo de la evolución de Kawhi en los últimos tiempos, desde que fuera coronado como MVP de las Finales en 2014 (ahí estuvo el punto de inflexión).

Crecimiento en semifinales

Lo sorprendente es que Leonard ha aumentado sobremanera esos baremos en las semifinales de conferencia ante los Philadelphia 76ers. En los cuatro partidos de la serie, Kawhi produce el 76,2% de sus puntos de dos en aclarado y solo el 23,8 en formato asistencia. En triples, todavía más diferencia: 76,9 en modo individual y 23,1 tras entrega especial.

Vemos, entonces, que el aumento de sus jugadas en verso libre es mayor al 50 por ciento en triples; en tiros de dos los valores también aumentan respecto a temporada regular (ya de por sí era una proporción alta).

Eso nos confirma la conclusión con la que todos nos quedamos, por el momento, en la serie: el mejor Kawhi Leonard de su carrera está permitiendo sobrevivir a Toronto Raptors. Él y solo él. Sin sus erupciones, en su equipo habrían dicho adiós a la eliminatoria hace ya días.

Cierto es que Kawhi tuvo algo más de apoyo en el Game 4 disputado este domingo (Kyle Lowry, Marc Gasol o Serge Ibaka), pero para que su equipo pudiera seguir viviendo él ha tenido que mostrar un nivel prácticamente del leyenda y ser más egoísta de lo normal.

Sus partidos en la serie

No era de esperar tan escueta colaboración de sus compañeros, que es precisamente lo que ha propiciado una exhibición tan extrema de Kawhi Leonard.

El resumen numérico de sus cuatro partidos en la serie es como un guión de Hollywood:

  • GAME 1: 45 puntos, 11 rebotes, 2 asistencias, 2 robos, 16 de 23 en FG (69,6), 3 de 9 en triples (42,9), 10 de 11 en FG (90,9).
  • GAME 2: 35 puntos, 7 rebotes, 6 asistencias, 1 robos, 13 de 24 en FG (54,2), 3 de 10 en triples (30,0), 6 de 7 en FG (85,7).
  • GAME 3: 33 puntos, 4 rebotes, 3 asistencias, 13 de 22 en FG (59,1), 2 de 4 en triples (50,0), 5 de 5 en FG (100).
  • GAME 4: 39 puntos, 14 rebotes, 5 asistencias, 13 de 20 en FG (65,0), 5 de 7 en triples (71,4), 8 de 12 en FG (66,7).

Lo dicho, una exhibición heróica, histórica y estoica a la espera de algo más de ayuda desde su alrededor.

El gran reto de los Raptors en la serie es, quizá, darle la vuelta a la paradoja de que cuanto más grande se hace Kawhi Leonard en pista, más se esconden las habilidades de sus compañeros. Ahí puede estar el quid de su pase en la eliminatoria y más allá.

(Fotografía de portada: Mitchell Leff/Getty Images)


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