Los Milwaukee Bucks y la urgencia de mejorar en defensa


La derrota de este sábado ante Charlotte Hornets supuso la octava de Milwaukee Bucks tras poco más de un mes de regular season. Una cifra que, en plena disputa de la temporada 2019-20, llegó tras 54 victorias. Ahora, los de Wisconsin la han igualado con tan solo once triunfos en su haber.

Después del duelo, Giannis Antetokounmpo compartió su impresión al respecto. Una postura conformista que, aparentemente, choca frontalmente con la que ha sido su filosofía a lo largo de todos y cada uno de sus años en la NBA: ganar siempre, sin importar el rival, los descansos o la cercanía de los playoffs.

“Quizá no vayamos a ganar 50, 55 o 60 partidos pero lo importante será desarrollar buenos hábitos”, declaró el dos veces MVP de la temporada tal y como recoge el medio The Athletic. “Tenemos que desarrollar buenos hábitos como equipo. Disfrutar del baloncesto. Disfrutar el uno del otro, estar juntos. Al final, tenemos que jugar un buen baloncesto y desarrollar esos hábitos porque eso será lo importante.”

Antetokounmpo ha predicado constantemente la construcción de estos “buenos hábitos” mientras los Bucks cumplían su deseo personal de alcanzar esa cifra de 50 victorias que, normalmente, aseguran el factor cancha en post-temporada. Sin embargo, los de Wisconsin han recopilado dos decepciones tempranas en playoffs que han convertido en hojarasca seca los dos mejores récords de temporada regular consecutivos.

Ahora, las nuevas incorporaciones y las modificaciones defensivas y ofensivas aplicadas por Mike Budenholzer al sistema han empujado a todo el equipo a ser más cautos y priorizar la asimilación del mismo sobre los triunfos ‘a toda costa’. Una postura razonable si el objetivo último y definitivo es el anillo.

“Tenemos que apoyarnos unos a otros. Obviamente, hemos tenido problemas que resolver”, admitió el internacional griego. “Se suponía que íbamos a ganar ayer [por el partido ante Charlotte]. Y también se suponía que debíamos jugar mejor. Cualquiera que sea el resultado, debemos de concentrarnos en el proceso. Y tenemos que apoyarnos y confiar el uno en el otro, ninguno de nosotros podrá hacerlo por su cuenta.”

Si los Bucks pretenden que estos ajustes y adiciones se transformen en cambios exitosos, la premisa principal es comprender, asimilar y cohesionar todos estos conceptos. A pesar de que los resultados no están siendo del todo buenos, actualmente registran el mejor offensive rating –hasta que Brooklyn lo permita–. Puntos y alternativas no faltan. Por el contrario, no se puede decir lo mismo en el apartado defensivo.

Los de Wisconsin registran actualmente la 17ª mejor defensa, con especial problema en cerrar y asegurar el perímetro. La falta de intensidad en este apartado se ha traducido en un total de 15,2 triples permitidos por encuentro con un acierto del 39,5%, tercera y segunda peor marca, respectivamente, de la liga. Una grieta que se ha convertido directamente en un boquete en los últimos tres partidos, en los que han encajado 20 o más triples. En el ámbito global, están recibiendo ocho puntos más por cada 100 posesiones que el pasado curso, año en el que encabezaron este ranking. Y también el anterior.

Los Bucks han incrementado los cambios defensivos pero normalmente apuestan por la misma estrategia defensiva usada con anterioridad, por lo que los rivales ya están preparados. Y cuando ajustan, estos inciden en generar ventajas sobre aquellos hombres más acostumbrados a proteger la pintura que a defender al hombre abierto. Así, Budenholzer utilizará con total probabilidad muchos de los partidos de la regular season para definir mejor la defensa sobre este tipo de jugadas.

“En todo momento tenemos que descubrir cómo defender mejor y qué es lo mejor para el grupo”, aseguró el head coach. “Una mayor variedad defensiva que permita cubrir la línea de tres puntos. Hay mucho en lo que trabajar y mucho en lo que mejorar.”

En este punto, una de las nuevas caras de la franquicia, Jrue Holiday, profundizó en los posibles cambios a implementar de manera regular para fortalecer y apuntalar la defensa. “Tenemos que ir a la mesa de trabajo y pensar. Mirar cómo funcionan las cosas o simplemente comparar las estadísticas cuando hacemos tantos cambios y cuando jugamos con nuestra defensa habitual. Siento que es algo que los entrenadores y los jugadores tenemos que resolver.”

No obstante, tanto Antetokounmpo como Holiday son consciente que un mayor número de cambios tampoco es un método infalible, por lo que la comunicación, la concentración y la correcta ejecución del sistema seguirán siendo tres pilares fundamentales.

“Todas las pequeñas cosas suman en un partido de 48 minutos. El resultado será ser bueno en defensa”, continuó Giannis. “Pero si dejas que un tipo tire de tres solo, que alguien te haga una puerta atrás, no cierras un rebote ofensivo y permites una segunda oportunidad para tirar, todo eso se acumula y terminas teniendo una mala noche. Tenemos que hacerlo mejor y lo haremos mejor porque tenemos un gran equipo y un gran personal detrás.”

Los Bucks aún están lejos de su forma final, por lo que, como aseguran desde el vestuario, todavía les resta mucho trabajo por delante para confirmarse como contenders legítimos y que las dudas –así como las decepciones– no sigan acumulándose en las puertas de la organización.

(Fotografía de portada de Jared C. Tilton/Getty Images)


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