Memphis, una resurrección apoyada en la mejor defensa (por partido) de la liga

Quién iba a decirlo. Los Memphis han comenzado la temporada con un balance de 6-4, convirtiéndose en equipo más ganador que perdedor, y con el cuarto mejor récord de la Conferencia Oeste (junto a OKC, Spurs y Clippers). Derrotaron además a Denver Nuggets, equipo que solo había caído en un partido hasta la fecha (Lakers). La puesta en escena de , Mike Conley y compañía está superando expectativas iniciales aunque cierto es que cualquier conclusión a solo diez partidos vista es, cuanto menos, inconcluyente. Sin ir más lejos, el pasado curso Memphis comenzó con un balance de 7-4 y, tras la lesión de larga duración de Conley, todo viajó al traste. Pero en este caso hay un elemento diferencial con respecto a la pasada edición. Una defensa prometedora.

La retaguardia de Memphis ha recuperado su fiabilidad hasta tal punto de ser, ahora mismo, el equipo que menos puntos encaja por partido. Y en esa variante se explica precisamente el gran arranque de los Grizzlies, en su consistencia detrás.

El curso pasado depreciaron sus dotes defensivas hasta ser el quinto peor conjunto en defensive rating (110,2 puntos encajados cada 100 posesiones). Pero en la muestra actual han vuelto a ser un ejemplo de cómo ahogar las oportunidades de los rivales.

Encajan menos puntos por partido que nadie (100,6) y en parte deben su éxito cada noche al bajo ritmo que imprimen a sus creaciones. Memphis es el equipo de toda la liga que menos posesiones lanza por partido (96,0). Y su bajo ritmo explica, junto a su buen hacer defensivo, que sean quienes menos puntos encajan por noche en toda la liga. A estos Grizzlies les gusta jugar lento, a posesiones largas y tratan de contagiar de tal ritmo a sus partidos. Eso va en su beneficio directo, dado que cuantas menos posesiones tenga su rival, menos puntos reciben.

¿Cómo podemos saberlo con certeza? Debido a que cuando el número de posesiones se iguala con el resto de equipos, Memphis no sigue conformando la mejor defensa: son el sexto equipo en defensive rating con 104,9 puntos concedidos por 100 posesiones en una tabla en la que reina Boston (100,8). Su defensa cada 100 posesiones es también muy buena pero no la mejor de la liga. Así que el ritmo aletargado les está viniendo como anillo al dedo: les crean menos jugadas y, como resultado, les anotan menos puntos.

Un ataque ramplón

La particularidad del arranque de Memphis se encuentra también en que son el 18º equipo en offensive rating y el tercero que menos puntos anota por partido. Aun con tales (humildes) flujos de producción, sus resultados son más positivos que negativos; y eso se debe, claro, a su defensa.

Anotan poco (102,2 por noche) y conceden todavía menos jugando a un ritmo netamente inferior al de toda la liga, como hemos explicado.

La fórmula es similar a los tiempos del Grit&Grind que inventara (literalmente, en una entrevista a pie de cancha tras un partido) Tony Allen allá por el año 2011. Quizá no defiendan tan duro como entonces pero su efectividad tiene cierta inspiración en aquellos tiempos.

Defensa interior, Marc Gasol

Y los Grizzlies deben gran parte de su muralla general a la defensa interior, donde son el tercer equipo que menos puntos concede por dentro (41,2). Claro está, Marc Gasol es actor capital en ese despliegue.

“Su habilidad para leer el juego antes de que ocurran las situaciones, la forma en la que sigue las acciones y el tiempo que dedica a la preparación… eso nos ayuda a todos. Es la base de nuestra defensa, queremos ser un gran equipo defensivo”, pudo alegar su entrenador, en declaraciones a The Athletic (vía Kia en Zona) hace algunos días.

Y es que Gasol es parte muy responsable de que la defensa y la temporada de los Grizzlies circulen de momento a flote.

“No recuerdo en mi carrera un pívot que hable tanto en defensa, no había jugado nunca con alguien así, con ese nivel de comunicación atrás con sus compañeros. Por su comunicación, inteligencia defensiva y la capacidad que tiene para mover a sus compañeros fue elegido Defensor del año (2013)”, opinaba Garret Temple, veterano que llegó el pasado verano a los Grizzlies y está jugando de momento como titular.

12 puntos mejores con Marc

El propio Gasol admite el foco defensivo. “Estamos en proceso de construcción. Incluso cuando las cosas van bien seguimos aprendiendo de diferentes situaciones defensivas. Hay días que vas un poco a remolque porque no es posible prepararse para defender a los 29 equipos contra los que jugamos. Cuando toquen equipos con pívots grandes tendremos que hacer ajustes diferentes. Pero me gusta la mentalidad de los chicos, me divierte ponerlos a prueba en la cancha”, declaraba Marc, con quien Memphis encaja en torno a 98 puntos cada 100 posesiones cuando está en pista. Este dato podría significaría el mejor récord de la NBA colectivamente.

Sin él en cancha, la cuenta de su equipo asciende a 110 tantos, lo que supone una diferencia de en torno a 12 puntos cuando no está en cancha. Un elemento abisal que habla de la importancia del pívot español en su equipo.

También ha encajado sobremanera Jaren Jackson Jr., el novato llamado a continuar la dinastía de Gasol y Conley en el tiempo. Su inyección en el entramado defensivo está siendo más sencilla dadas sus condiciones y el novato (24,4 minutos por noche) es el segundo jugador de la rotación (de los que han disputado la mayoría de partidos) con mejor defensive rating (102,0).

Robos y líneas de pase

Los Grizzlies son también el segundo equipo que más robos perpetra (10,2) en este arranque de competición y eso habla muy bien de su tensión defensiva y de lo presentes que los jugadores de Memphis tienen las líneas de pase rivales, para poder cortarlas.

Hay, pues, mimbres para pensar que Memphis Grizzlies no reptará por la temporada esperando que un nuevo bálsamo, vía Draft, seque su mar de lágrimas de la temporada pasada. Han decidido competir y lo están consiguiendo a través de una gran defensa, como ha sido casi siempre en la reciente historia de la franquicia.