Mr. Extra: Buddy Hield


Esta semana se ha abierto un nuevo frente en las oficinas de Sacramento. Buddy Hield no está contento con su actual rol y el próximo verano podría solicitar el traspaso si las cosas no cambian. Una situación que tanto Vlade Divac como Luke Walton tendrán que abordar cuidadosamente.

El pasado 24 de enero, el entrenador tomó la difícil decisión de enviar al banquillo a Hield a favor de Bogdan Bogdanovic. Walton insistió que no se trataba de un castigo sino de un esfuerzo por romper una racha negativa de resultados. Habían perdido 15 de sus últimos 18 partidos y había que tomar cartas en el asunto. Los bajos porcentajes de acierto del escolta apoyaban su postura y la química con D’Aaron Fox no hacía más que confirmar que es más lo que se molestan que lo que suman juntos.

Apenas un mes antes, el propio Hield había compartido públicamente su frustración después de que Walton lo apartara de los momentos calientes durante varios partidos consecutivos. El escolta lo achacó a “problemas de confianza” por parte del cuerpo técnico. Argumentos más ocultos sugieren que la relación entre ambos no está pasando por su mejor momento.

Sea como fuere, el tiempo le ha dado la razón a Walton. Al menos de momento. Los Kings presentan un balance de 6-4 desde que Bogdanovic ocupa un puesto en el quinteto inicial. Hield, por su parte, está promediando 22,2 puntos por partido con un acierto superior al 50% en tiros de campo cuando hasta entonces registraba un pobre 41,2%. Unos promedios que también ha incrementando Fox durante estos diez partidos hasta los 21,0 puntos y 6,6 asistencias. Por el camino, el primero anotó 42 puntos en la victoria ante Minnesota y el segundo tumbó a los Clippers con 34 tantos.

Sin embargo, Hield no está nada contento con su nuevo rol. “Me gusta estar en la cancha”, había declarado tras la primera crisis en diciembre. “Por eso estoy en la cancha, ¿verdad? Quiero hacer jugadas, hacer tiros.” Promedia 29,1 minutos desde que fue relegado al banquillo y en los últimos cuatro partidos ha superado los 30 minutos, cumpliendo un rol de falso suplente equivalente al de Lou Williams o Montrezl Harrell en Los Ángeles. Tampoco existe una mala relación con Bogdanovic, uno de sus mejores amigos dentro del vestuario.

No, su problema es con Walton. Y, aparentemente, Hield no está solo en ese frente. Según informaciones de The Athletic, el propietario Vivek Ranadive y otros miembros del grupo de propietarios han mostrado su frustración con la forma en la que la directiva y el cuerpo técnico dirigen el equipo.

Si las cosas con Hield no se solucionan pronto, el escolta puede intentar encontrar una salida este verano menos de un año después de renovar la franquicia. Un asunto que también tuvo lo suyo. La oferta inicial de 90 millones fue considerada por el jugador “como un insulto”, aunque finalmente terminaría formalizando un acuerdo por un montante de 86 millones y hasta 20 más en primas por objetivos. Entre los incentivos se incluyen los siguientes:

  • Jugar más de 70 partidos y tener un acierto del 85% en tiros libres. Bonus: 500.000 dólares.
  • Promediar menos de dos pérdidas de balón por partido. Bonus: 500.000 dólares.
  • Liderar la NBA en triples anotados. Bonus: 500.000 dólares.
  • Tener un defensive rating inferior a 110,5. Bonus: 500.000 dólares
  • Ser elegido All-Star. Bonus: 500.000 dólares
  • Aparición en playoffs. Bonus: entre 500.000 y 2.250.000 en función de la ronda alcanzada.

Así nos encontramos con que, pese a estar en camino de jugar 70 partidos, no cumple el resto de cláusulas. No presenta un acierto del 85% en tiros libres (un 83%), pierde más de dos balones por partido (2,5), es tercero en la lista de máximos triplistas (con 207, a 27 de James Harden) y su defensive rating es de 113 puntos por cada 100 posesiones. Además, ni ha sido elegido para disputar el All-Star Game ni su equipo olerá la post-temporada. En definitiva, un desastre para su economía personal.

Pese a todo, Hield sigue contando con una baza muy importante dentro del equipo: la del propio Ranadive. El propietario fue en su momento el gran valedor del ex de Oklahoma y si el equipo sigue mostrando un bajo rendimiento, puede haber cambios más importantes en el horizonte. Y estos señalan directamente a Divac y a Walton, quienes empiezan a agotar su crédito. Así, da la sensación de que esta confrontación entre jugador y técnico esconde mucho más que una simple batalla de egos personales.

(Este texto fue publicado originalmente el 14 de febrero de 2020 en el antiguo Extra nbamaniacs. Lo recuperamos ahora en el nuevo sistema).

(Fotografía de Jonathan Bachman/Getty Images)


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