¿Cómo afectan las últimas victorias al pick de los Mavs?

La gran historia del draft 2018 va camino de ser la gran historia del draft 2019.

El tanking no siempre da buenos resultados, eso está claro. Y por si hubiera alguna duda, ahí están siempre equipos como los Magic, los Suns o los Kings, que ahora parece que empiezan a enseñar las uñas después de tropecientos años en el desierto. Pero es una medida utilizada por casi todos y que algunos consideran prácticamente obligatoria a estas alturas para encontrar talento joven de primer nivel.

Pues bien, pasando por encima de los casos de , Suns, Bulls y Cavs, que son lo que son y estaban cantados (igual menos en el caso de los Suns, que no hay manera de que arranquen…), nos encontramos con la gran historia del próximo draft que, curiosamente, fue también la gran historia del draft 2018. O más bien esta es el final de aquella. Ahora me entenderéis.

Los Dallas traspasaron su primera ronda de 2019 a los Atlanta en el intercambio que acabó con en Texas y en Georgia. Una primera ronda a la que añadieron una protección: se quedará en Dallas si termina siendo una de las cinco primeras elecciones del draft 2019. Con la protección empieza la fiesta. Y el tanking, claro.

Autodestrucción por un futuro mejor

Mediada la temporada, los Mavericks consideran que ya han visto lo suficiente de Doncic. Consideran que han encontrado ese talento generacional que se busca (casi siempre vía tanking) en el draft. Y deciden que su nuevo proyecto, la era post-Dirk, empieza y acaba en el bueno de Luka. ¿El siguiente paso? Construir ese nuevo proyecto. Y en ese momento (a un par de pasos de pelear playoffs) cambia la temporada de los Mavericks. Desde las oficinas se aprieta el botón rojo: autodestrucción. Para renacer después de sus cenizas. Se hace pensando en asumir riesgos en busca de un gran futuro y dejando completamente a un lado el presente.

Llega Porzingis, un jugador lesionado (barato pero con mucho riesgo) que podría ser, en un mundo ideal, la pareja perfecta para Doncic durante 10 años. Y en el proceso, ese en el que el presente ha dejado de importar, salen los otros cuatro miembros del hasta entonces quinteto titular: Jordan, Matthews, Barnes y Dennis Smith Jr. O lo que es lo mismo: se acaba la temporada (competitiva) de los Mavs. Y en ese momento, todos pensamos inmediatamente en ese pick de 2019 que fue traspasado a Atlanta.

¿Y si fueran capaces de retenerlo? Luka+Porzingis+Top-5 del draft 2019 no suena mal para empezar un proyecto. ¿Y si al final pierden tanto que se lo quedan? Pues bien, están ahí. El tema está ahí.

Tanques preparados

Desde el pasado siete de febrero, el día que se cerró el mercado y que los Mavs cerraron el traspaso de Harrison Barnes, la franquicia de Dallas ha disputado un total de 24 partidos. Y con el tanking de oficinas en funcionamiento (el tanking siempre es de oficinas: los jugadores no salen a perder), perdieron 17 de sus primeros 19 partidos. Un ritmo fantástico (la ironía…). Sin embargo, en los últimos cinco partidos y con el objetivo más cerca que nunca, la estrategia ha fallado: tres victorias, las dos últimas sin Doncic y todas ante grandes equipos de la competición (Warriors, Thunder y Sixers). Tres victorias que no tocaban y que van a reducir en un 10% (como mínimo) las posibilidades de los Mavericks de mantener su famoso pick.

Esas tres victorias son exactamente las que separan ahora mismo en la clasificación a los Hawks (quintos por la cola con 28 triunfos) y a los Mavericks (séptimos por la cola con 31 triunfos). Y estas son las diferentes probabilidades que tenían/tienen los Mavs de mantener su elección según cómo acaben la temporada.

La guerra de los porcentajes

Quintos por la cola: habrían tenido un 44,2% de opciones de conseguir una selección Top-5. Es decir, un 44,2% de opciones de mantener su elección en el draft 2019. Y un 10,5% de opciones de acabar con (número uno) en el equipo.

Sextos por la cola (puesto que ahora ocupa Memphis con el mismo récord que los Mavs): sus opciones de mantener el pick bajan hasta un 37,2% (9% de Zion). Siempre que no haya empate.

Séptimos por la cola (su posición actual): sus opciones de Top-5 serían un 31,9% (7,5% de Zion). Siempre que no haya empate.

Octavos/novenos: ojo a esto, si caen aún más abajo (están a un solo triunfo de las victorias de Pelicans y Wizards), sus opciones de Top-5 se reducirían a 26,2% (octavos por la cola sin empate) o 20,2% (novenos por la cola sin empates). Y sus opciones de seleccionar a Zion caerían hasta rondar solo 5%.

O Atlanta tiene dos top-10 para su fantástica reconstrucción (ojo) o Dallas recupera el pick del traspaso de Doncic para juntar a su pareja de estrellas europeas (números tres y cuatro en su día) con un tercer Top-5 del draft.

Me parece, sin duda, la gran historia del draft 2019. Y del draft 2018.


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