El secreto de los Grizzlies: ¿te vale con el 80%?

LeBron casi evita que hable hoy de los Memphis Grizzlies. 51 puntos ha metido en Miami. Y tiene a sus Lakers en puestos de playoffs con un gran 7-3 en los últimos 10 partidos. Pero ya escribí sobre él, sus 16 temporadas y su condición de extraterrestre hace unos días. Así que vamos con los , con el retorno del Grit & Grind y con el gran secreto de su éxito.

Ayer, Marc Gasol y compañía (qué nivel del mediano de los Gasol, por cierto…) rompieron la racha de tres victorias consecutivas de los Wolves. Y lo hicieron en Minneapolis, en un Target Center en el que los de Thibodeau solo habían perdido uno de sus primeros ocho partidos. La última prueba de su gran momento de forma y de su regreso a los puestos más competitivos de la Liga.

En estos momentos, los Grizzlies son terceros (TERCEROS) en el salvaje oeste, empatados con Warriors (12-6, segundos), Clippers (cuartos) y Thunder (quintos). Una posición que ni los más optimistas hubiéramos imaginado antes de que arrancara la temporada. Y, como siempre, están ganando desde atrás y a la contra, casi desafiando las grandes tendencias que dominan la .

Son el equipo más lento de la liga. Y no solo les da igual, sino que buscan ese tipo de baloncesto. Su baloncesto. Intentan menos tiros por partido que los otros 29 equipos, no consiguen grandes porcentajes de acierto, están entre los 10 ataques menos productivos y entre los cinco que menos veces lanzan desde la línea de tres puntos. Pero esa no es su guerra…

Su terreno, sus reglas y su secreto

Saben que no les sobran puntos y que si hablamos de talento libra por libra, como dicen los estadounidenses, estarían a la cola. Y lo increíble es que son capaces de contrarrestar todo eso. Son capaces de bajar al barro a todo el que pasa por delante. Y entonces, en su terreno, te retan. Te sacan del partido. Te sacan de quicio…

El gran secreto de los Grizzlies es la reducción de las posesiones que podrían ser productivas para el rival. Ataque por ataque, libra por libra, se quedarían en la orilla más veces que sus contrincantes. Pero casi nunca necesitan competir ataque por ataque gracias a su defensa.

Son Top-4 de la NBA en rating defensivo, pero sobre todo, agarraos fuerte, eliminan de la ecuación el 19% de las posesiones del rival (perdidas provocadas). Es decir, eliminan prácticamente uno de cada cinco ataques antes de que se pueda convertir en lanzamiento. Más que nadie en la NBA y más incluso que en los mejores años del Grit & Grind (entonces rondaban el 17%).

Juegan con márgenes pequeños debido a su poco potencial explosivo, pero se mueven en ellos como pez en el agua. Y así igualan los partidos, eliminando posesiones de la ecuación antes de que se puedan convertir en ataques productivos. ¿Increíble, verdad? Y además, utilizan esas posesiones ‘robadas’ para conseguir puntos fáciles en el otro lado (casi 22 por partido, segundos tras OKC), liberando presión de su propio ataque. Win-win.

Aún tienen un paso más

Están de diez y lo que hacen tiene muchísimo mérito. Muchísimo… Y sin entrar en el ataque, que ya digo que no es su guerra, aún tienen un punto en el que podrían mejorar y que les ayudaría a aumentar el desnivel de posibilidades de producción: el rebote.

En los mejores años del Grit & Grind, los Grizzlies ganaban noche tras noche la batalla bajo los tableros. Con y en la pintura y el compromiso de todo el equipo, los de Tennessee capturaban cada noche el 52% de los rechaces disponibles. Estaban entre los dos/tres mejores de la competición.

Ahora, con Jaren Jackson Jr. dando sus primeros pasos en la Liga y sin más interiores de garantías (el regreso de ya está ayudando mucho), los Grizzlies solo consiguen el 47% de los rechaces pese al tremendo apoyo de jugadores como (qué fichaje, por cierto), o el propio . Si mejoran en esa faceta podrían reducir aún más las posesiones del rival. Y ojo al peligro, que es real.