¿Ha cambiado Carmelo a los Blazers?

Cinco partidos de en la NBA y ya lo hemos escuchado absolutamente todo. Sigue siendo un jugador con un peso tremendo en la opinión pública, para bien y para mal. Y, en mi humilde opinión, como ya os conté el primer día, no creo que sea ni el desastre que muchos pensaron tras su debut ni el conato de la estrella que fue que ha asomado en sus últimos dos partidos.

Ayer, en su primera aparición en el Moda Center de Portland, Melo se salió. Fueron 19 puntos (lleva 44 en los últimos dos partidos) con porcentajes de acierto irreales (9/11 en los tiros). 19 puntos más propios del tremendo anotador que era hace unos años que del señor de 35 que ha encontrado una nueva oportunidad en Oregón.

Fue al choque y superó a sus rivales, anotó fácil desde el codo y dejó tres o cuatro canastas marca de la casa. Incluso se permitió el lujo de cerrar su actuación con un mate tras recibir en el poste que hemos visto miles de veces en su carrera (y que ya calcó hace un par de días en Chicago). Se le ve fresco, la verdad. Y con muchísimas ganas de demostrar que puede seguir aportando en la NBA actual. Pero también consciente y comprometido con su rol, que quizás sea lo más importante.

Todo el mundo va a hablar hoy de sus canastas, sus puntos y su porcentajes. Y es normal. Porque es el titular del que todo el mundo quiere hablar. Hoy para bien; otros días para mal. Pero creo que es más importante cómo y cuándo llegan esos tiros y esos puntos. Porque los porcentajes y las opiniones van a bailar, pero si es capaz de mantener los tiempos y las formas, los ya habrán ganado la primera batalla.

El que quiera entender mejor de lo que hablo, que se ponga los últimos dos partidos, que son los únicos que ha jugado con Lillard y Whiteside en el quinteto. Y verá que, con el cinco titular en pista, Carmelo ha sido la definición de jugador de rol. Y han llegado más o menos puntos, más o menos tiros, dependiendo de las veces y las posiciones en las que le han encontrado sus compañeros según las reacciones de la defensa rival.

En Chicago, los Bulls se cerraron más y tuvo más balones en catch&shoot. Ayer, como los no dejaban tantos espacios en las alas, Lillard le dio de comer a Whiteside sin parar. Y los tiros de Carmelo llegaron con cuentagotas en la primera mitad.

Durante los partidos, con la rotación y los cambios de quintetos, Carmelo avanza o retrocede posiciones en la jerarquía ofensiva. Como tiene que ser. Y es en los ratos sin Lillard o McCollum en cancha, cuando solo queda uno de los dos, cuando sí busca el balón en el poste. Ratos en los que el equipo va mucho más justo de recursos ofensivos y necesita opciones diferentes para sumar.

Es el Melo de siempre, pero ordenado en el tiempo según las necesidades del equipo durante el partido. Si necesitan tiradores abiertos, puede hacer ese papel. Si necesitan sus puntos, su capacidad de generación, entonces marcha a su hábitat natural. Porque, aunque no sean los tiros de la liga, siguen siendo los suyos. Para bien o para mal.

Y llega la gran pregunta: ¿ha cambiado Carmelo a los Blazers? La respuesta en frío es no. Siguen siendo prácticamente el mismo equipo, con muchos de los mismos defectos (más aún en defensa) y muchas de las mismas virtudes. Pero está siendo exactamente lo que querían que fuera: una chispa, un golpe de suerte que, gracias al peso de su historia en la liga, ha convertido dos partidos sin más (han jugado contra Bulls y Thunder…) en un cambio de dinámica y de narrativa.

Ahora, los horrorosos Blazers de los 3.000 obstáculos, las lesiones y las derrotas que se habían hundido en el oeste, parecen un equipo nuevo. Disfrutan y confían en sus opciones. Nadie disfruta más que Lillard con cada canasta de Carmelo y nadie disfruta más que Carmelo de cada minuto de juego.

Y además va a ayudar el calendario: hasta ayer solo habían disputado cinco de sus 18 partidos en su casa, el equipo que menos de toda la NBA (durísimo inicio de temporada en todos los aspectos). Y arrancaron con el triunfo ante los Thunder un tramo en temporada en el que van a jugar 12 de 16 en el Moda Center. El mismo pabellón en el que la temporada pasada ganaron 32 de 41.

¿Hasta dónde llegarán estos nuevos pero no tan nuevos ?


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