¿La última derrota de Kemba?

Uno de los grandes olvidados (para variar) en el frenético cierre de mercado.

Buenos días a todos. Vaya tarde-noche-madrugada nos regaló ayer la . Un muy buen cierre de mercado (interesante sin duda), un show entretenido (no estuvo nada mal el draft del All-Star) y un game-winner de los en Boston tras una semana de enfrentamiento indirecto en los despachos ejecutado por… ¡! You can’t make this stuff up.

Después de la locura, y con el mercado de buyouts más interesante que recuerdo aún por delante (la rueda no para…), hoy es día de análisis en los medios. Aciertos, fallos, detalles con más impacto del que podría parecer a primera vista… Podríamos hablar casi de cualquier caso (luego repasaremos lo mejor y lo peor en drafteados), pero hoy me voy a quedar con, quizás, el gran olvidado de la tarde-noche de ayer: .

No era fácil, pero estaba ahí

Los lo tenían complicado, la verdad. Muchos contratos malos en esa plantilla. Pero lo intentaron, parece, hasta el final. Sus conversaciones con los Memphis Grizzlies por estuvieron cerca de acabar en traspaso en varios momentos de los últimos dos días, según las fuentes de los grandes gurús estadounidenses. Pero al final, como casi siempre, la nada. Y la nada es durísima para esa estrella una vez más olvidada.

Kemba ha sido, durante años, capitán de los infravalorados. Incluso ahora, tres veces All-Star, arrastras secuelas de sus años en el desierto (esta temporada cobra solo 12 millones). Y, aunque nunca ha querido dejar Charlotte, el final del mercado de traspasos 2019 es una nueva patada en el corazón de un competidor nato que volverá a remar para, como mucho, rozar la tierra prometida (los playoffs). Mal plan a estas alturas.

Y el futuro…

Grandes refuerzos en Philadelphia, Toronto y Milwaukee. El Este se mueve, quiere ser importante. Y mientras, los Hornets, que tenían un destino perfecto para soltar lastre en Memphis (equipo dispuesto a recibir malos contratos si la compensación merecía la pena), tendrán que lidiar con la agencia libre de Kemba, el jugador más importante de la historia de la franquicia, el mismo verano que Bismack Biyombo acepta una opción de jugador por 17 millones de dólares. Tela…

Dos años más del estratosférico contrato de Batum por delante (25 y 27 millones las dos próximas campañas) y un par de opciones de jugador catastróficas, podrían colocar a los Hornets en los 100 millones en salarios antes de que empiecen las negociaciones con Kemba. Desastre. Un Kemba que, con los 29 a la vuelta de la esquina (cumple en mayo), todavía no sabe lo que es ganar una serie de playoffs.

Ayer fue una derrota más en la mochila de los Hornets. En verano sabremos si fue la última que aguantó Kemba.

(Fotografía de Streeter Lecka/Getty Images)