Nike, Under Armour y Adidas no quieren saber nada de Lonzo Ball

Este es un tema inaudito. De esos que probablemente jamás hayan sucedido y por ello merece mucho la pena pararse para ver y entender lo que ha pasado. A un par de meses de que tenga lugar el Draft, tanto como y no quieren saber nada de un posible acuerdo o patrocinio con , tal y como ha confirmado el propio padre del jugador, .

Nunca en la historia las principales compañías de ropa deportiva habían rechazado con tanta vehemencia ni con tanto tiempo de antelación a uno de los rookies que está llamado a ocupar uno de los principales lugares en la elección de las franquicias NBA.

La propuesta de los Ball

En la inmensa mayoría de los casos, cuando una multinacional del peso de Nike o Under Armour establece conversaciones con una joven promesa del baloncesto es para ofrecerle un contrato multianual para que vista y sea la nueva imagen de marca de la firma. Es decir, que represente los intereses de la compañía llevando a todas horas las diferentes vestimentas y productos que se le vayan dando de manera gratuita. Hasta ahí todo normal.

Sin embargo, la idea de LaVar Ball no es que su hijo pase a formar parte de la nómina de estrellas de estas compañías, sino más bien algo sin precedentes: quiere que fabriquen productos para la marca Big Baller Brand, que LaVar ha creado para representar la imagen de su hijo. De hecho, en esas reuniones les ha llegado a enseñar el prototipo de zapatilla que quiere crear para que sea el primer calzado de Lonzo.

“Desde el principio hemos dicho que no estamos buscando un contrato de patrocinio”, comentó LaVar en ESPN. “Estamos buscando los intereses de nuestra marca, un socio para ella. Pero de momento no hemos podido llevar a cabo esta idea, ya que [Nike, Under Armour y Adidas] no están preparados para este nuevo modelo de producción. Pero bueno, la industria del taxi tampoco estaba lista para la llegada de Uber”.

Lo que más choca de todo es que LaVar quiere como socios a Nike o Adidas para que estos sean su mano de obra, pero el trasfondo de la idea es que dentro de unos años la marca Big Baller Brand esté compitiendo de tú a tú en el mercado de zapatillas. De locos.

Altercados con Nike

No es la primera vez que LaVar se acerca con altanería a Nike, ni tampoco la primera que sale escaldado por sus insólitas propuestas. La semana pasada, George Raveling, consultor de Nike, llegó a decir que LaVar era “lo peor que le podía pasar al baloncesto en cien años“.

LaVar está convencido de que si “Tiger Woods, Kobe Bryant, Serena Williams o Michael Jordan se hubiera atrevido a hacer esto, lo ricos que serían. Nadie tiene su propia marca personal antes de convertirse en profesional. Nosotros estamos en ello. Yo tengo tres hijos, por lo que esta marca es una idea aún más valiosa”.

“No vamos a firmar con una compañía, y luego tener que esperar cinco o seis años para tener una zapatilla propia, tal y como le pasó a Paul George con Nike”, añadió LaVar.

Siguientes marcas a las que convencer

Una vez queda descartada la opción de ver a Lonzo vestido de Nike, UA o Adidas, LaVar tiene que tirar de plan B. Al parecer, sus siguientes reuniones serán con Li-Ning y Anta, las dos firmas chinas más importantes del mercado. Desde un punto de vista estratégico, LaVar tiene que cambiar la táctica a la hora de afrontar sus siguientes negociaciones. Eso de decir que no negociaría por debajo de los 1.000 millones de dólares es del todo equivocado, ya que en Big Baller Brand están incluidos sus otros hijos LaMelo y LiAngelo Ball que ni siquiera han llegado aún a su etapa universitaria.

“Cuando Facebook compró Whatsapp por 19 mil millones de dólares, tampoco eran rentables. He estado trabajando en el diseño de esa zapatilla desde que nacieron mis hijos”, argumentó LaVar para explicar que su marca puede que ahora no genere ingresos, pero que el talento de sus hijos y la dedicación que él le ha puesto lograrán convertir a Big Baller Brand en una de las grandes firmas deportivas del mundo. Veremos.