Pacers: tan fuertes que Miami no tendrá récord ganador contra ellos

En deporte se suele decir que cuando dos equipos se enfrentan en varias ocasiones a lo largo de una temporada, el mejor equipo de los dos es el que más victorias consiga a lo largo de esos enfrentamientos directos.



Esta noche se disputará el séptimo partido entre Miami e Indiana, lo que significa que quien gane será el mejor equipo de la Conferencia Este.

y han jugado entre ellos nada menos que nueve veces esta temporada, con un balance hasta el momento de cinco victorias para Indiana y cuatro para Miami. ¿Qué significa esto?

1) Que si esta noche gana Indiana, habrá ganado 6 partidos de 10 jugados contra Miami a lo largo de la temporada 2012/13; un 60% de victorias contra un rival tras diez partidos es una cifra muy a tener en cuenta. De ser así, los Pacers se convertirían en el único equipo de la NBA en conseguir un récord positivo contra Miami enfrentándose en Playoffs durante la campaña en la que los de Florida lograron 27 victorias consecutivas y parciales como el 45-3 conseguido en tres meses y medio.

2) Que si por el contrario quien gana es Miami, ambos equipos habrán terminado con un balance de 5-5 entre ambos, lo que dejaría a Indiana como único equipo de la Conferencia Este jugando Playoffs contra el que Miami no ha podido obtener un resultado positivo a pesar de haberle eliminado en Playoffs. New York obtuvo un balance positivo contra Miami en temporada regular, pero no llegaron a enfrentarse en Playoffs.

En definitiva, que gane quien gane será un resultado justo y que habrá que aceptar como bueno, pues Miami e Indiana son dos equipos extremadamente competitivos y muy igualados entre ellos cuando se enfrentan de forma directa.

Si gana Indiana habrá demostrado ser el mejor del Este porque Miami no les conseguiría ganar ni en las series de temporada regular ni en las series de Playoffs.

Si gana Miami, los Heat habrán podido acabar son su peor enemigo, el único rival contra el que a día de hoy, tras 7 meses de competición, tienen balance perdedor.

Game 7. Allá vamos.