Ja Morant, Jaren Jackson Jr., Desmond Bane… En cosa de 12 meses, los Memphis Grizzlies han deshecho su último proyecto competitivo y esta previa de la temporada 2026-27 se centra en el nuevo comienzo que afrontan. Datos, resultados de la campaña anterior, un vistazo a su plantilla y a sus futuros agentes libres, los objetivos del curso, el jugador a seguir y un pronóstico para la franquicia.
Memphis Grizzlies 2026-27

Así encaran la temporada
Clarísima temporada de transición en Tennessee para un equipo que ya cuenta con varias piezas que serán relevantes para su futuro, pero donde también conviven contratos que deberían ser movidos en los próximos meses. Jugadores como Jerami Grant o D’Angello Russell poco pintan en una rotación que debe centrar sus esfuerzos en proyectos como Cam Boozer, Cedric Coward o Jaylen Wells.
Es en lo individual donde más conclusiones sacar, porque lo colectivo en los Grizzlies lleva al menos tres años salpicado por problemas extradeportivos. La 2023-24 estuvo marcada por la sanción de Ja Morant y una de las mayores plagas de lesiones de la que un equipo ha sido víctima. La 2024-25 por los cambios en el staff técnico y despido de Taylor Jenkins a pocos días de iniciar playoffs. Y la pasada, por el descontento y abrupto bajón de Morant, de nuevo las lesiones y las fugas de talento que iban a dictar desde la gerencia.

Las formas de Tuomas Iisalo
Para lo que sí sirvió el curso pasado fue para ver desarrollada la idea de Tuomas Iisalo durante una temporada completa. Y las conclusiones son casi más científicas que deportivas. El técnico finlandés es quizás el máximo representante de una nueva vertiente de gestión que ha nacido en tiempos recientes en Europa y que ya está sumando adeptos en la NBA.
Con Iisalo y su libreto, el relato se construyó alrededor de su «negación» del pick-and-roll como santo grial ofensivo. En la 24-25, los Grizzlies fueron, efectivamente, el equipo que menos utilizó el bloqueo directo desde que se toman ese tipo de datos (hasta que los Miami Heat pulverizaron la métrica el curso pasado). Todo bajo la influencia del finlandés y el resto de nuevos miembros del por aquel entonces staff de Taylor Jenkins. Al fin y al cabo, esa era la idea con la que había llevado a Paris Basketball a ganar la Eurocup.
Sin embargo, Iisalo es más pragmático y, si percibe que no tiene jugadores capaces de generar de forma eficiente y consistente desde el bote, no le importa que estos se apoyen en el bloqueo directo para atacar. Así, aun con Ty Jerome y Ja Morant jugando un total de 35 partidos entre los dos, los Grizzlies fueron el octavo equipo que más acudió al P&R por partido.
La vertiente táctica de la que bebe Iisalo se basa más en dotar de agencia a todos sus jugadores, instándoles a la toma de decisiones activa. Es decir, que todo jugador que esté bajo su sistema, debe poder resolver situaciones de juego por sí mismo y llevar la iniciativa sea con o sin balón. Y, eso sí, un gusto evidente por la verticalidad y la transición. Algo así como un punto intermedio entre los Indiana Pacers de Rick Carlisle y lo visto con los Miami Heat el último año.
Pero más que sus reverenciados principios ofensivos, lo que sí tiene un impacto más o menos directo en los grupos que maneja es su filosofía de rotaciones. Al hilo de su férrea creencia en el reparto de responsabilidades como muestra máxima de la libertad que quiere insuflar en sus jugadores y sistemas, Iisalo también aboga por un plan de rotaciones «europeas» que no estamos habituados a ver en NBA.

El gráfico de NBA Rotations pasa por alto los problemas de bajas que han afectado a Memphis este pasado curso (¿y cuándo no?) , con solo 6 jugadores superando los 50 partidos y al menos 24 que disputaron 10 o más. Aunque no hace falta para ver la insultante diferencia con un sistema de rotaciones más tradicional como el que propone Joe Mazzulla en Boston.
Iisalo aboga por mantener la intensidad en el juego a 48 minutos teniendo siempre piernas frescas en el campo y acortando mucho el tiempo que sus jugadores pasan en cancha sin sentarse en el banquillo. Este fue el asunto principal que provocó la ruptura con Ja Morant y el que más complicada traducción tiene al trabajo con unas estrellas NBA que no entienden de equidad. Lo que lo convierte en un punto a ser mirado con lupa dentro de un grupo que necesita resolver quién sí y quién no tiene cabida en los Grizzlies del futuro.
Comienza la criba
Como decía antes, la temporada pasada sí que ayudó a vislumbrar mínimamente los jugadores con madera para formar parte de una rotación competitiva a futuro. Dando un equipo aparentemente profundo en las alas, pero con mucho trabajo por hacer en el resto de posiciones.
Cedric Coward fue una de las grandes y gratas sorpresas del Draft, convirtiéndose prácticamente desde el primer día en ese alero que hace de todo en cancha. Jaylen Wells quizás no diese el salto esperado en su juego ni eficiencia desde el tiro, pero debe ser importante como aspirante futuro a ser una de las mejores puntas de lanza defensivas de la liga. Kris Murray completa el catálogo de 3&D jóvenes.
A partir de aquí, las dudas.
Jerami Grant es un buen jugador que no debería acabar la temporada en Memphis pero vete tú a saber porque siempre está en rumores y rara vez se mueve. D’Angello Russell es un jugador mediocre que no debería acabar la temporada en Memphis pero vete tú a saber quién le quiere.
Cuando jugó el año pasado, Zach Edey demostró poder ser uno de los interiores de mayor impacto de la liga. Con él en cancha los Grizzlies fueron la mejor defensa de la NBA y tuvieron datos de élite en el control del rebote. Lástima que fueran solo 11 encuentros y que las dudas con su salud lleven a pensar que igual es lo normal. De hecho, el equipo se gasta el dinero en Isaiah Stewart (otro de los mejores protectores del aro del mundo) asumiendo que va a contar poco con el canadiense.
Scottie Pippen Jr., Ty Jerome y Cam Spencer son tres buenos guards ¿Son lo bastante buenos para combatir su falta de tamaño y fragilidad defensiva en el caso del segundo y el tercero? Eso ya es otro asunto.
Quinten Post, GG Jackson o Olivier-Maxence Prosper son recursos de plantilla que no mueven demasiado la aguja. Karim López un melón por abrir.
¿Cuántos jugadores de los Grizzlies acabarán siendo certezas al final del año? El tiempo dirá.
El jugador a seguir: Cameron Boozer
Hasta este momento se ha evitado mencionar el nombre del número tres del pasado Draft porque cualquier análisis es superfluo comparado con el gran objetivo de los Grizzlies esta temporada. Que no es otro que discernir si Cam Boozer puede ser la estrella sobre la que construir el proyecto.
Siendo el mercado más pequeño de la NBA, Memphis es una ciudad que ha tenido relativa suerte durante su joven historia. No pasaba un año de su mudanza desde Vancouver en el año 2000 que el Draft les iba a regalar a Pau Gasol. El tótem del primer grupo competitivo que tuvo la franquicia a pesar de los sonados fracasos en playoffs.
A su salida, el equipo recibió casi de rebote (y después del empeño del propio Pau durante varios años) a Marc Gasol. Un chico que había sido el número 48 de su camada y que acabaría siendo el mejor jugador de su historia y el que hasta hoy más lejos les ha llevado en postemporada. Por unos meses Marc no llegó a coincidir con Ja Morant, un jugador tan bueno como carismático que, además de volverles a hacer competitivos, les puso en un plano medático inimaginable. Ahora, tras el disgusto con este último, les cae un talento que llega con ciertos asteriscos.
Durante su año en Duke y en las semanas previas al Draft ha habido cierto debate sobre si su estilo podía ser dominante NBA. Sobre todo aludiendo a que su atletismo está lejos de la élite y su lentitud excesiva hasta para un cuatro. No hace falta decir que el estilo de Jalen Brunson tampoco cumplía con los parámetros que se tienen de una superestrella NBA. Como tampoco el de Nikola Jokic. Ni recordar que, antes de romper Stephen Curry a jugar, se decía aquello de que un ‘jump shooting team‘ no podía alzarse campeón.
El estilo, efectivamente, queda en un segundísimo plano ante el talento, lo que realmente importa. Entendiendo talento como la capacidad de imponer tu estilo sobre el resto y cambiar las reglas del propio juego. Eso es la única cuestión realmente relevante que afrontan Cam Boozer y Memphis. Saber si el estilo del chico va a ser un obstáculo o su forma única de dominar.
El pronóstico de nbamaniacs
Cuesta pensar en 3 plantillas peores en toda la liga. Si alcanzan las 20 victorias deberían de darse con un canto en los dientes. Su objetivo debería ser precisamente evitar caer en ese ‘bottom three’ que penalizaría sus oportunidades de cara al próximo Draft. El primero del nuevo sistema. La meta sobre el pepel es superar a Sacramento Kings, Brooklyn Nets y Milwaukee Bucks en la columna de victorias mientras disciernen sobre qué hombros arrojar el proyecto en años venideros.
Equipo anterior: Sacramento Kings. Próximo equipo: New Orleans Pelicans.
(Fotografía de portada de USA TODAY Network)





